30 de Abril 2017

La Cámara baja ultima los debates previos a la votación del juicio a Rousseff

Por: Oscar Coronado



La Cámara baja de Brasil prosiguió hoy los debates en una intensa y extenuante sesión continua previa a la decisiva votación del domingo en la que los diputados decidirán si autorizan la apertura de un juicio político contra la presidenta, Dilma Rousseff.

La sesión deliberativa comenzó el viernes, continuó sin interrupción durante todo el sábado y, según las previsiones del legislativo, se prolongará hasta la hora del inicio de la votación, que está programada para el domingo a partir de las 14.00 (17.00 GMT).

A medida que avanzaban, los debates ganaron en teatralidad, la Cámara se fue plagando de banderas, de pancartas y carteles y un diputado opositor, durante la madrugada, incluso disparó papel picado desde la tribuna de oradores en protesta contra Rousseff.

Los opositores portaron irónicos carteles que decían “chao, querida”, en alusión a la manera en la que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva se despidió de Rousseff durante una conversación telefónica grabada por la policía, por orden judicial, en el marco de la investigación abierta contra el exgobernante.

Del otro lado, los oficialistas contrarrestaron desplegando una gran pancarta pidiendo la renuncia del presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, quien está imputado por diversos delitos asociados a la corrupción y fue el principal impulsor del proceso de destitución contra Rousseff.

El diputado Silvio Costa, del Partido Laborista de Brasil (PTdoB), afirmó que el principal objetivo del proceso destituyente “no es derribar a Dilma, sino para librar a Eduardo Cunha de la cárcel”.

De ambos lados, hubo llamamientos a los diputados indecisos para tratar de rebañar votos de última hora en la votación del domingo, en la que la oposición necesita reunir a dos tercios del arco parlamentario, 342 de los 513 diputados.

“A los que se dicen indecisos, cuidado con las urnas. Las urnas eligen pero también castigan. El pueblo espera un gesto fuerte, valeroso de defensa de la democracia”, dijo el opositor Arthur Virgilio Bisneto.

El oficialismo y la oposición desplegaron hoy una auténtica guerra de cifras para demostrar que ambos cuentan con el apoyo suficiente para ganar la votación de mañana.

Según los recuentos de los medios locales, la Cámara aprobará el juicio político por un estrecho margen, con el voto favorable de entre 347 y 348 diputados, aunque los opositores elevan esa cuenta hasta los 367 votos y el Gobierno, sin dar cifras exactas, asegura que se impondrá.

Desde la tribuna de oradores, también hubo partidos minoritarios que defendieron la celebración de elecciones anticipadas para resolver la crisis, aunque esa posibilidad no está contemplada por la Constitución.

La sesión programada para el viernes, en la que el turno de palabra correspondía a los jefes de los partidos, solo concluyó a las 18.58 (21.58 GMT) de hoy, con casi ocho horas de atraso y dio paso al comienzo de la sesión del sábado, en la que está previsto que tomen la palabra cerca de dos centenares de diputados a título individual, cada uno con un tiempo de tres minutos.

Para evitar nuevos atrasos y garantizar que la votación empezará en la tarde del domingo, cerca de 60 diputados opositores, del total de 249 inicialmente inscritos, aceptaron renunciar a su turno de palabra.

La votación será nominal y se realizará siguiendo un determinado orden alternativo de los 27 estados que componen el país, aunque si un diputado se ausenta en el momento de su voto, podrá ser llamado de nuevo a lo largo de la sesión.

Si la Cámara baja aprueba el proceso, pasará al Senado, que para admitirlo a trámite necesitará una votación por mayoría simple, que daría paso al alejamiento temporal de Rousseff del cargo durante los 180 días que llevará culminar el proceso. EFE





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