Secuestro de hijo del Chapo, un golpe más para el capo y el cártel de Sinaloa


Con información de la agencia de noticias: EFE 

El secuestro de uno de los hijos de Joaquín “el Chapo” Guzmán supone un golpe más para el narcotraficante, quien permanece encarcelado a la espera de la extradición a EE.UU. mientras el cártel de Sinaloa se interna en una guerra de control de territorio en la que va perdiendo fuerza.

El ataque a un restaurante de Puerto Vallarta, en el occidental estado de Jalisco, que se saldó con la privación de la libertad de seis hombres, entre ellos Jesús Alfredo Guzmán, es un “ejemplo de la vulnerabilidad” del cártel, afirma a Efe el periodista Ricardo Ravelo.

“Eso en otro momento no se habría dado”, comenta el experto en narcotráfico sobre el secuestro, efectuado, según las autoridades, por miembros del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), nacido en 2010 como una escisión de la organización encabezada por Guzmán e Ismael “el Mayo” Zambada.

Los analistas coinciden en señalar que un momento clave en el reciente mapa del narcotráfico nacional fue la recaptura de Guzmán el pasado 8 de enero en su estado natal de Sinaloa.

La defensa del líder del cártel de Sinaloa, trasladado en mayo pasado a una prisión de Ciudad Juárez (Chihuahua) desde otra en el central Estado de México, presentó dos peticiones de amparo que, por el momento, frenan el proceso de extradición.

El cártel “está debilitado desde el momento que lo detuvieron (a Guzmán), no estar presente en la zona que tenía controlada trae como consecuencia una guerra” que se extiende a nivel nacional y se aprovecha del vacío que dejó el capo en la cúpula del cártel, sostiene Ravelo.

Varios medios locales citan a fuentes oficiales que afirman que Iván Archivaldo, el primogénito del capo, se encuentra entre los secuestrados, aunque el fiscal de Jalisco, Eduardo Almaguer dijo hoy que no hay “indicios sustentables” que apoyen esta hipótesis.

Tanto Alfredo como Iván se encargan del lavado de dinero de la organización, “de ahí su importancia”, resalta el periodista.

El especialista en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Javier Oliva indica que el secuestro pudo ser fruto de un conflicto interno de la agrupación criminal.

Esto porque los hermanos Guzmán habrían expresado que estaban “listos para hacerse cargo del grupo”, continúa.

El momento de incertidumbre por el secuestro del hijo del Chapo coincide con el anuncio del Departamento del Tesoro de EE.UU. de incluir en su lista negra de narcotraficantes internacionales a dos mexicanos por lavado de dinero procedente de las operaciones del cártel de Sinaloa.

La inclusión de Juan Manuel Álvarez Inzunza y José Olivas Chaidez, quienes trabajan directamente para capos del cartel, entre ellos el Chapo y el Mayo, fue presentada por la institución como un “golpe estratégico para la capacidad del cártel de Sinaloa de mover estupefacientes y lavar los beneficios del narcotráfico”.

Por otra parte, la familia de Guzmán, indica Ravelo, está “enfrentando una situación bastante incómoda, a partir de la disputa territorial”.

En junio pasado, se produjeron choques entre cárteles contrarios en poblados de la Sierra de Badiraguato -entre ellos La Tuna, lugar de nacimiento del Chapo– y un grupo saqueó la casa de Consuelo Loera, madre de Guzmán.

Estos incidentes promovieron que decenas de familias abandonaran el municipio sinaloense.

Para Oliva, el asalto al pueblo de la madre de Guzmán fue “verdaderamente un indicador de ruptura”.

“Haber llegado hasta ese punto de alguna forma eliminó cualquier forma de restricción en el conflicto entre estos grupos”, sostiene.

El fiscal de Chihuahua, Jorge González, hizo referencia a lo sucedido en Badiraguato en junio al señalar que uno de los grupos dirigidos por el capo Rafael Caro Quintero, prófugo de la Justicia desde 2013, tuvo “encontronazos” en Sinaloa con el cártel de Guzmán.

Sin embargo, en una reciente entrevista concedida a la revista Proceso, Caro Quintero dijo que el Chapo es su amigo desde la infancia, que le respeta y que cuando este fue a visitarle tras su excarcelación en 2013 le comentó que “ya no quería saber nada de cuestiones ilícitas”.

El abogado del Chapo, José Refugio Rodríguez, dijo hoy a Efe que no se había podido comunicar con el narcotraficante tras el anuncio del secuestro, y por ello no conocía cómo la noticia había afectado a Guzmán.

No obstante, agregó que mañana van a sostener una videoconferencia, en el marco de una audiencia judicial en La Paz, en el noroccidental estado de Baja California Sur.


Galería

1 de 1




Notas Relacionadas

Ir a archivo



Lo más popular