Nota de EU89.7
Barrondo, el inesperado héroe que sueña con algo más que Londres

El marchista guatemalteco Érick Bernabé Barrondo, volverá este domingo a la prueba que lo consagró como un héroe.

El marchista guatemalteco Érick Bernabé Barrondo, medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 2012, volverá este domingo a la prueba que lo consagró como un héroe, los 20 kilómetros, en la ciudad que lo vio brillar hace 5 años: Londres.


En la última jornada del Mundial de Atletismo, el joven de 26 años, oro y plata en los Juegos Panamericanos de 2011 y 2015, respectivamente, afrontará de nuevo aquél desafío que con 21 años lo hizo visible, pero que desde entonces se ha convertido en una piedra en el zapato.

“Estamos trabajando para lograr triunfos, para que el nombre de nuestro país vuelva a sonar fuera de las fronteras”, escribió el atleta en sus redes sociales a un usuario que le animaba a conseguir resultados el mismo día de su efeméride olímpica, el 4 de agosto de 2012, cuando se convirtió en ídolo y figura de su país.

Sus objetivos en este Mundial no pasan por ganar, sino por mejorar. Recientemente explicó a Efe que aunque está “confiado” en su trabajo, es “realista” sobre sus opciones.

Su apuesta inmediata es “mejorar marcas”, “dar a conocer el trabajo” que ha hecho con su nuevo entrenador, el español Francisco “Paquillo” Fernández, pero sabiendo que “vendrán cosas muy buenas”.

El guatemalteco se clasificó a Londres 2017 en abril, tras quedar en el puesto 19 en el Gran Premio de Rio Maior, en Portugal, con 1 hora, 23 segundos y 55 segundos, apenas cinco segundos por debajo de la marca mínima que exige la FIA para acceder al Mundial.

En es prueba no fue amonestado, un mal que le acecha en cada paso y que ha marcado su participación en otros Mundiales.

En su última competición, la milla de marcha de la Diamond League de Londres en julio pasado, acumuló tres amonestaciones por flexión de rodilla y por pérdida de contacto con el suelo, que lo apartaron del segundo lugar.

El declive fue evidente cuando compitió en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro al llegar en la posición 50 en los 20 kilómetros y perderse la prueba de 50 kilómetros por una lesión.

“En Guatemala hay violencia y yo sería feliz si después de esto alguien deja el mal camino y se pone a practicar deportes”, dijo Barrondo tras morder la medalla olímpica que lo proyectó como imagen publicitaria del gobierno en programas de seguridad y prevención y dar su nombre a parques y calles.

Este hombre, desconocido hasta 2012, proviene de la aldea Chiyuc, de San Cristóbal Verapaz, en Alta Verapaz, uno de los rincones más humildes de Guatemala.

Barrondo salía a entrenar con los tenis de su mamá, vivía con 50 euros al mes y dormía en el suelo de la casa de su primer entrenador, el cubano Rigoberto Medina, quien en solo dos años lo llevó al máximo nivel de rendimiento.

Antes de su viaje a los Juegos Olímpicos de Londres, Barrondo le regaló a sus padres un televisor, el primero de la casa, para que pudieran verlo competir.

Ahora es el atleta mejor pagado del programa del Comité Olímpico Guatemalteco (COG) con 21.600 quetzales mensuales (2.900 dólares), cantidad que se calcula de acuerdo a resultados.

El mejor momento del marchista, el primer guatemalteco en ganar una medalla olímpica, fue en 2012 y 2013, cuando consiguió sus récords personales en 50 y 20 kilómetros (3:41:09 en Dudince y 1:18:25 en Lugano) y alcanzó el sexto y séptimo lugar en el ránking mundial de marcha. Este año se ubica en la posición 99 de 183.

 

Su cambió de entrenador en octubre pasado, luego de tres años con el polaco Bohdan Bulakowski y tres con el cubano Medina, fue anunciado como una apuesta a largo plazo.

Ese mes fue operado en la rodilla izquierda, pasó casi tres sin actividad y subió 12 kilos de peso. De nuevo en forma, busca retomar el camino.

Al volver al ruedo consiguió clasificar en abril a los Mundiales y luego bajar un minuto en la Copa Panamericana de Lima, al conseguir 1h22:40, su mejor marca del año.

Lejos está de bajar la hora con 20 minutos como en su consagración en los Juegos Olímpicos de Londres, cuando alcanzó un registro de 1h18:57.

Junto a Barrondo, el líder de una nueva generación de marchistas guatemaltecos que rescataron una disciplina que parecía perdida en su país, competirán en la prueba de 20 kilómetros su primo de 21 años, José Alejandro Barrondo, su esposa, Mirna Ortíz, y José Raymundo, quien participó en los Olímpicos de Río 2016. EFE

Fotografías: Fernando Ruiz – Publinews.