Nota de EU89.7
Trastornos de conducta en adolescentes, primera causa de consulta en salud mental

Se estima que uno de cada cinco niños presentará durante su infancia o adolescencia algún trastorno conductual.

Poca capacidad de atención, bajo rendimiento en los estudios, irritabilidad o abuso de determinadas sustancias son indicadores de problemas de comportamiento en menores.

Cada vez hay más padres que por exceso de trabajo apenas tienen tiempo para sus hijos, se sienten desbordados y no son conscientes de lo que les sucede. Ante esta situación acuden al médico de familia o directamente al psicólogo para detectar cualquier problema en la salud mental en adolescentes.

Uno de los factores que ha tenido mayor impacto en el aumento de niños y adolescentes con problemas de comportamiento ha sido la crisis. Cada vez preocupa más la salud mental en adolescentes.

Cuando los padres encienden las alarmas y detectan que su hijo puede tener tanto un trastorno de comportamiento o aprendizaje intentan abordarlo llevándole al médico.

Un informe denominado “Adolescentes con trastornos de comportamiento, ¿Cómo podemos detectarlos? ¿Qué se debe hacer?” elaborado por el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona en colaboración con Laboratorios Ordesa afirma que en los últimos cinco años han aumentado los diagnósticos de trastornos de conducta en menores.

Es muy importante preocuparse por la salud mental en adolescentes. Uno de los principales errores que subraya es que “en un 49,2% de los casos los padres no lo comunican en el colegio”. Es un dato que muestra que la relación entre padres y escuela debe mejorar ya que se trata de un espacio en el que se pueden detectar casi el 50 por ciento de los casos.

Se estima que uno de cada cinco niños presentará durante su infancia o adolescencia algún trastorno conductual.

El estudio detalla además que la prevalencia es mayor en chicos que en chicas en edades comprendidas entre los 13 y los 16 años.

Situaciones personales y familiares

La aparición de estos trastornos de comportamiento suelen venir derivados de situaciones de riesgo que se generan tanto en el entorno personal como en el familiar.

  • Situaciones personales: Conductas agresivas, impulsividad, poca capacidad de atención, bajo rendimiento académico, actitud negativa ante todo lo relativo a la escuela, pérdida de respeto a la autoridad.
  • Situaciones familiares: Control inadecuado de los padres, familias desbordadas, poco tiempo de dedicación a los hijos, bajo nivel socio-económico o ruptura del matrimonio durante la infancia.
Con información de la agencia EFE