Nota de EU89.7
¿Por qué necesita un café para iniciar bien su día?

¿Es usted de las personas que no inician su día sino bebe una taza de café?

¿Es usted de las personas que no inician su día sino bebe una taza de café? Si es así, siga leyendo:

Según una investigación realizada por La Vanguardia, existe una relación de causa-efecto entre la ingesta de cafeína y una mejora en la atención y los niveles de alerta en actividades.

¿Cuáles son sus efectos?

Diversos estudios han concluido que, en dosis controladas, estimula el rendimiento mental, y también nos ayuda a estar más despiertos en situaciones de falta de sueño, como a la hora de conducir de noche o de llevar a cabo trabajos nocturnos.

El café, en dosis controladas, estimula el rendimiento mental y ayuda a las personas a estar más despiertos en situaciones de falta de sueño.

¿Puede tener la cafeína efectos secundarios negativos a largo plazo?

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central que, al consumirla, pasa rápidamente al cerebro.

Sus efectos se perciben a partir de los 15 minutos tras la ingesta y duran hasta seis horas.

En ocasiones la cafeína no solo despierta a las personas, sino que causa una oleada repentina de placer. Esto se explica debido a que también el neurotransmisor del placer, la dopamina, está involucrado en el proceso porque sus receptores están vinculados a algunos receptores de adenosina. Cuando la cafeína alcanza a estas neuronas, activa y desata la dopamina, manteniendo bloqueada la adenosina.

Estos efectos pueden llegar a producir consecuencias negativas, como el aumento en la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la micción o la diarrea, y, lo que más nos suele preocupar a todos, contribuir al insomnio y a la ansiedad. El problema no es el consumo diario, sino la dependencia.

El problema del café no es tomarlo cada mañana o después de comer, sino volverse adicto a él. Aunque la EFSA asegura que el consumo diario de cafeína hasta 400 miligramos (el equivalente a cuatro tazas) es seguro para la salud, genera dependencia y es complicado, tras pasar por un período de consumo elevado (como puede ser la época de exámenes o de mucha carga de trabajo), volver a la normalidad. Además, nos obligamos a aumentar las dosis para provocar los mismos efectos.

 

Fuente: La Vanguardia.