Nota de EU89.7
Expertos coinciden en que “hay que salvar la democracia y el estado de Derecho”

En las últimas semanas, el país ha vivido un ambiente tenso en materia política, derivada de decisiones inaceptables de parte de los diputados del Congreso de la República, pero también por acciones fuera de lo común del presidente Jimmy Morales. Ha habido movilizaciones multitudinarias populares, la última del 20 de septiembre, en la cual hubo …

Continuar leyendo “Expertos coinciden en que “hay que salvar la democracia y el estado de Derecho””

En las últimas semanas, el país ha vivido un ambiente tenso en materia política, derivada de decisiones inaceptables de parte de los diputados del Congreso de la República, pero también por acciones fuera de lo común del presidente Jimmy Morales.

Ha habido movilizaciones multitudinarias populares, la última del 20 de septiembre, en la cual hubo la participación de representantes de diversas organizaciones sociales y de la Universidad de San Carlos que la convocó.

Las demandas se centran en la renuncia del Presidente de la República, de los diputados al Organismo Legislativo y de cambios profundos al sistema electoral guatemalteco.

Para analizar la coyuntura en que se desenvuelven los actores, el programa A Primera Hora invitó a Raquel Zelaya, presidenta de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), y a Fernando Andrade Díaz-Durán, excanciller, exembajador de Guatemala en México y excandidato vicepresidencial en 2003.

Ambos coinciden en que es necesario montar una mesa de diálogos en donde se represente la expresión de todos los sectores sociales pero salvar la democracia y el estado de Derecho.

Zelaya destacó que “los diputados cuestionados se tienen que preguntar el daño que van a causar a su familia”, con sus actitudes.

De acuerdo con Andrade Díaz-Durán “si por razones ideológicas o radicalizadas se hace difícil el inicio de un diálogo, estamos en peligro de que estalle la violencia… hay que cuidar la paz, con todo el esfuerzo del caso”.

RAQUEL ZELAYA

¿Cómo desmantelar todo este problema nacional?

Un primer paso es bajar las distenciones en términos ideológicos. La población está en su lucha contra la impunidad y la corrupción. Actualmente estamos sufriendo un embate con tendencia ideológica que puede ser muy perverso

Necesitamos que haya canales de comunicación, primero entre la sociedad. No veo que el primer paso sea hablar con el Congreso, con el presidente con las autoridades.

Ahora, quienes son las personas que pudieran constituirse… estamos en un ambiente de mucha deslegitimación, de mucho ataque, de mucha desconfianza.

Estamos escuchando que estamos en la refundación del Estado, pero todo está al vacío, porque no sabemos cuál es la vía.

¿Cómo hacer el análisis de quién debe dialogar?

Encontrando a las personas puedan ser un referente de respeto, pero hay situaciones extremas. Hay quienes dicen que entidades envejecidas no pueden participar. La CEG ha recorrido muchos procesos políticos en el mundo, la Usac tiene 300 años… uno no sabe esa connotación.

Eso lleva tiempo, ahora está muy crispado el ambiente, y el reducto de los que no quieren que cambie nada cada vez es más estrecho.

La movilización no es solo capitalina. Como esas expresiones no capitalinas se sientan representadas y tengan vínculos en sus propuestas

Todo mundo habla de cambios en la ley electoral, pues que cada quien tenga un lugar de encuentro para sus propuestas, y habrá un gran debate. El reto es: ‘yo no hablo con ellos hasta que los 107 diputados no hayan renunciado, no veo eso en el corto plazo.

¿Qué temas poner sobre la mesa?

Los temas son muy delicados, hay que buscar formas o referentes. Necesitamos consensos para una agenda mínima. No hay que dejar por un lado al enemigo común que se mantiene vigente: el narco y sus organizaciones.

Han financiado la política, en muchos casos la política local, hay dudas si no hubo eso en la reunión el domingo con el Presidente.

No pasa sólo por quienes dan la cara, sino los hilos que ese crimen organizado mueve en detrimento de la convivencia y la democracia.

¿Cómo ve la reunión del Presidente con los ganaderos, qué decirle…

Eso fue absolutamente lamentable. Él tiene que hacerse acompañar de personas que él respete y que sepan de la realidad del país. Con los tres ministros que renunciaron, el Presidente debería reconsiderar su actitud, que no lo va a llevar a ninguna parte.

Debe entrar en un entendido con su Vicepresidente, en qué lo va ayudar. Una revisión de su política exterior, en qué lo va a ayudar la Cancillería. Debe tener una actitud autocrítica, con capacidad de enmendar.

¿Valdría a estas horas la neutralidad activa?

Efectivamente. Ahora, esos acercamientos sobre consensos mínimos vienen a ser a nivel interno lo que Guatemala realizó internacionalmente.

¿Cómo lograr la salida de 107 diputados?

Por la vía judicial hay más de 25 que están por este camino. Yo veo con entusiasmo las propuestas en los departamentos. Lugares como Antigua Guatemala, Chimaltenango o Sololá podrían iniciar una presión. La única preocupación que me da es la presión sobre familiares de los diputados de esos lugares. Esos diputados cuestionados se tienen que preguntar el daño que van a causar a su familia.

Queremos que renuncien 107, pero no se han analizado los 107 suplentes que llegarían… como 30 ya tienen impedimento. Aparte, tendrían que entrar como diputados independientes porque el partido por el que llegan ya no existe.

Lo que quiero es que la ciudadanía sea consciente. De momento lo que interesa es que en la ley se pongan voluntaria o involuntariamente la soga al cuello.

¿Un jueves negro?

Si echan raíces posiciones intransigentes, la situación hace que de ambos bandos haya una agresión violenta.

La población joven a uno le da gusto que haya denuncias por gas pimienta, porque antes eran balas. Caer en un grado de retroceso no iría a favor de combatir la pobreza.

Su escenario cercano

Primero hay que tratar de aislar los aportes más radicales.

FERNANDO ANDRADE DÍAZ-DURÁN

¿Cómo ve el panorama nacional?

La crisis se prolonga por un mes y no se ve solución a corto plazo. Es una crisis aguda, de principios y de valores. Es diferente a otras. La situación de disti9ntos sectores está muy polarizada, mucha confrontación ideológica. Eso no existió en 2015.

Ahora resulta que, o los buenos o los malos, no hay posiciones medias que busquen fórmulas entre sectores extremos de uno u otro bando.

Nos preocupa la inestabilidad política del país y la situación económica. Se perdió la confianza en las autoridades. Los sectores de la academia y conscientes deben hacer esfuerzo por impulsar proyecto de diálogo.

No vamos a llamar a los que han sido directas o indirectamente responsables del problema, pero otros sectores deben hacer el esfuerzo de aproximarse al diálogo. En política, el esl arte de todo lo posible, necesitamos una actitud propositiva para encontrar fórmulas de advenimiento.

Quiénes deberían sentarse a dialogar

Eso es lo más importante y lo más difícil de resolver. Asíes, CIEN, podrían ayudar proponiendo a los que tendrían, por su representatividad, experiencia y su capacidad, sentarse a dialogar. Más adelante podrían sentarse otros, para que el diálogo vaya prosperando gradualmente.

La participación a nivel de las cabeceras departamentales me llama mucho la atención. Pero también es un sector urbano, pero más de las clases medias emergentes en política que quieren ser escuchadas.

Hay que llamar a los rectores de las universidades para que los ilustren en ideas. Todos tenemos que participar.

Si por razones ideológicas o radicalizadas se hace difícil ese inicio, estamos en peligro de que estalle la violencia. Hay que cuidar la paz, con todo el esfuerzo del caso, pero salvar la democracia y el estado de Derecho.

La figura de la Presidencia debería ser la que llama a la unidad. Está investiga por el voto popular, de apertura a todo nivel. La Presidencia debe predicar con el ejemplo y respetuosa con los criterios del pueblo y las expresiones legítimas.

Hay una confrontación pol´tica muy grave. El país esta semi paralizado. La figura del Presidente debería ser de conciliación. Un mensaje de llamar a la cordura a todos los guatemaltecos, comenzando por los organismos del estado, para hacer un escuerzo conjunto para evitar el abismo al que nos estamos enfrentando

Consejos para el Presidente

Fórmulas mágicas no hay, por la gravedad de la situación. Pero, ¿qué le diría?

  • Presidente, cambie a su gabinete, llame a colaborar a gente respetable, con experiencia… intachable.
  • Cambie ciertas políticas…
  • Apoye el trabajo de Cicig y del MP. Es cierto que ha habido excesos, pero al fin, de lo que se trata, es que salgamos de esta grave crisis.
  • Presidente, reflexione, y a sus asesores, que dejen de azuzar para mantener posiciones indefendibles.

Ha habido decisiones poco aceptables de la Cancillería

En el pasado, Guatemala estuvo aislada internacionalmente por señalamientos por violación de derechos humanos. Guatemala hizo un esfuerzo por romper el aislamiento con una política internacional propositiva y cambiando el ambiente interno.

Cuando la crisis centroamericana, Guatemala tomó el liderazgo para evitar una situación militar generalizada. El Grupo Contadora fue un elemento de paz político-diplomático. Claro, eran épocas diferentes, pero pareciera que ahora estamos regresando a posiciones que habíamos superado hacía décadas.

Hay que definir ciertas políticas y cumplirlas. Se han cometido errores que son enmendables, si se tiene la actitud de enmendarlas.

Se dice que mediadores extranjeros deberían apoyar

Los guatemaltecos debemos resolver nuestros propios problemas. Claro que es bienvenida la cooperación internacional, pero es necesario que despertemos a nuestras realidades.

Tenemos una Constitución vigente, que no es perfecta, tiene más de 30 años, pero que es producto de unas elecciones legítimas y limpias, confirmada por observadores extranjeros.

Hay que abrirnos a las reformas a las Constitución. Yo me inclino por entrarle a las reformas de las leyes que se necesitan ahora: Ley Electoral y de Partidos Políticos, Ley de Contratación de Obras del Estado, Ley del Servicio Civil, Ley del Organismo Judicial.

En algún momento se pensó en llamar a una comisión que elabore propuestas de estas leyes… ¿quién los nombra? Estamos a punto de romper estas normas constitucionales que están a punto de hacer colapsar el sistema.

¿Dónde estoy yo en ese diálogo? dice el ciudadano común

Yo escucha a alguien decir: ‘sólo los que estuvimos en la plaza, tenemos derecho a estar en ese diálogo… pero volviendo al tema… ¿quiénes son los diputados que van a sustituir a los que se van… y a los que faltan de Odebrecht…?

Se ha hablado mucho de que la llegada de Odebrecht fue a través de muchas comisiones para diputados… se habla mucho, pero se desconoce poco. Me pregunto si el MP va a iniciar procesos o no tiene pruebas. Hay mucha investigación qué hacer, y muchas denuncias que poner.

¿Podría ser posible un jueves negro?

En política todo puede pasar. Espero que no. Espero que prevalezca el sentido común. Pero de que hay personas que piensan en eso, las hay. Y quienes tienen acceso a autoridades de Gobierno para que tome ese tipo de medidas, las hay.

Un chispazo puede encender una hoguera en estos momentos, de impredecibles consecuencias.

¿Por qué ser conciliadores?

Porque tenemos una República vigente y porque se necesita que rectifiquen los poderes del Estado si quieren una ventana de oportunidades para el futuro de Guatemala.

Ya no se dan los golpes militares de los años 1970 o 1980, ahora hay cambios de Gobierno que nacen de la plaza. Eso es absolutamente cierto. Si son pacíficas las manifestaciones, sin violencia, sin infiltrados, sin manipulación, los pueblos tienen el legítimo derecho de expresarse.

El escenario más optimista que pudiera existir

Yo no soy optimista, pero tampoco son pesimista de entrada. No veo posiciones que permitan hacer un esfuerzo conjunto de reconciliación. Sin embargo, no quiere decir que se haga un esfuerzo máximo para lograr un diálogo para un gran acuerdo social.

Escuche nuevamente el programa aquí: ▼