Nota de EU89.7
Si crees que eres un comprador compulsivo, tienes que leer esto!!

Te presentaré algunos consejos que te servirán para controlar tus impulsos compradores y así manejar de mejor manera tus ahorros, sin necesariamente dejar de comprar.

Si les ha ocurrido que yendo al centro comercial con la idea de comprar 2 prendas terminan comprando 10, o gastando mucho más dinero de lo que tenían presupuestado, éste artículo es para ti.

1. Organiza tus prioridades
Muchas veces tenemos en mente ahorrar dinero para gastos importantes como un auto, un departamento o viajes. Personalmente, creo que no hay dinero mejor gastado que un viaje. Si tienes planeado un viaje a futuro, la prioridad debiera ser ahorrar dinero para dicho viaje.

2. Haz una lista
Antes de salir corriendo de tu casa, revisa qué tienes en tu armario. Anota una lista con las cosas que te hagan falta, pero sólo las necesarias. Daré un ejemplo con carteras. Si ya tienes una cartera negra, una café y una roja no vayas corriendo a comprarte una azul, por ejemplo. Piensa inteligentemente cómo puedes combinar las que ya tienes. En cambio, si sólo tienes carteras para ir a la playa o al centro y tienes una boda o gala, quizás puedas pensar en comprar una cartera elegante, siempre y cuando descartes que una amiga te pueda prestar una.

3. Ordena cuánto vas a gastar antes de salir
Cuando nos llega nuestro pago a fin de mes o la mesada, es normal que sintamos el impulso de correr como chitas al centro comercial y comprarnos todo. Antes de que tu animal interno se apodere de ti y hayas hecho una lista con lo que necesitas, ordena cuánto dinero estás dispuesta a gastar. Así ahorrarás dinero y no comprarás cosas innecesarias por impulso.

4. Date un gusto de vez en cuando
A todos nos cuesta ganarnos el dinero y no hay nada como darnos un regalito a nosotros mismos, de vez en cuando. Si tienes dinero ahorrado y no puedes sacar de tu cabeza esos zapatos de ensueño, date un gusto y ve por ellos. Siempre y cuando no tengas deudas u algún otro gasto pendiente importante, como el regalo de cumpleaños de tu madre o las zapatillas deportivas nuevas ya que las tuyas están rotas. No tiene nada de malo y te ayudará también a no comprar como loca lo que no necesitas.