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El problema del proyecto de presupuesto es la falta de planificación dicen analistas

El Congreso de la República está en la recta final de la discusión, para su aprobación, del proyecto de presupuesto general de la nación presentado por el Ejecutivo para el año 2018, por un monto de Q87 mil 922.9 millones. La propuesta contempla un incremento de Q10 mil 591 millones, respecto del monto fijado para […]

El Congreso de la República está en la recta final de la discusión, para su aprobación, del proyecto de presupuesto general de la nación presentado por el Ejecutivo para el año 2018, por un monto de Q87 mil 922.9 millones.

La propuesta contempla un incremento de Q10 mil 591 millones, respecto del monto fijado para el 2017 de  Q77 mil 309 millones.

Para dialogar sobre el particular, el programa A Primera Hora, invitó a Jorge Lavarreda, presidente del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN); a Enrique Maldonado, investigador del Instituto Centroamericano de Estudios Financieros (Icefi).

Los analistas señalan que en la propuesta para el 2018 sólo el 20 por ciento (Q17 mil 805 millones) estaría destinado para la inversión; el 64 por ciento es para gastos de funcionamiento (Q56 mil 256 millones), y el 16 por ciento es para deuda (Q14 mil 64 millones), y que para financiar el proyecto de Presupuesto se tendría que recurrir a la adquisición de más deuda por Q13 mil 800 millones.

De acuerdo con el Ministerio de Finanzas, el proyecto de presupuesto ha sido programado y formulado en un contexto macroeconómico positivo que aunado a los efectos esperados de la aprobación de la Ley de Actualización Tributaria, permitirá mejorar el gasto social prioritario y reactivar la inversión pública, contribuyendo además a la estabilidad y sostenibilidad a través de una reducción en el déficit fiscal.

JORGE LAVARREDA

Si lo vemos por el lado de los ingresos, el 90 por ciento de los ingresos corrientes  tienen destino específico. Por el lado del gasto, hacemos una clasificación según fuentes de financiamientos y tipos de gasto.

Hay algunos egresos que uno no tiene capacidad de escapar a ellos, como las remuneraciones. El tema del servicio a la deuda pública, por ejemplo.

Finalmente queda un 15 por ciento, aunque en eso está el aporte al adulto mayor, que son gastos ineludibles. Hay una flexibilidad de utilizar el presupuesto por parte del Gobierno de un 10 por ciento, pero esto no significa que se beneficie a los guatemaltecos.

Qué se pretende con el presupuesto…

Nuestro análisis es no viendo los números, sino lo qué se pretende con el presupuesto. Es decir, cuáles son los resultados estratégicos y cuáles los resultados institucionales.

Por ejemplo, uno estratégico es la prevención de la desnutrición crónica infantil, pero cuando uno lo analiza y lo compara con presupuestos de otros años, básicamente se sigue haciendo una planificación como la de años anteriores.

Uno de los principales puntos débiles del proyecto para el 2018 es la planificación, las intervenciones con las que pretendemos hacer los cambios, que no son ni eficientes ni eficaces.

ENRIQUE MALDONADO

El margen de maniobra del estado

El presupuesto tiene candados, son rigideces del presupuesto que son las asignaciones constitucionales o por leyes ordinarias. Bajo argumentos lógicos uno los puede trasladar fondos a otros espacios, pero el Ministro de Finanzas tiene que administrarlos como corresponde.

El trabajo real del Ministro de Finanzas es la de ser receptor-pagador. Calculamos que hay margen de maniobra de entre el 8 por ciento y el 10 por ciento, dentro del programa de gobierno, si lo tuvieran.

Sin embargo, el país tiene grandes desafíos: la desnutrición crónica, los adolecentes migrantes, las tasas de homicidios. Es decir, atender recursos que se necesitan en esos gastos pasa por analizar las rigideces de que estamos hablando.

Cuando se habla de una reforma tributaria también debería hablarse de reforma fiscal.

El problema es que cuando uno hace algunos análisis se topa con la realidad. Por ejemplo, ¿cuánto el país ha destinado a la desnutrición crónica en los últimos años? Q41 mil millones. El 13 por ciento ha sido en actividades que nunca se realizaron, solo las presupuestaron.

Son 80 programas, la mitad de 2 años. En este tiempo, ¿qué hace un gerente? Abrirlo y cerrarlo. En el primer año contrata al personal. Luego, solo seis programas trascendieron cuatro años, y todos en infraestructura. Segeplan tiene que hacer su trabajo y evaluar las iniciativas que han funcionado y mejorarlas, y que el país logre objetivos de desarrollo.

Escuche nuevamente el programa aquí: ▼

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