Nota de EU89.7
¿Será que Guatemala está frente a un nuevo capítulo del “pacto de corruptos”?

El domingo por la noche, el presidente Jimmy Morales se reunió en Casa Presidencial con un grupo de diputados del Congreso de la República, según algunos de los participantes, para discutir la aprobación del presupuesto 2018 “y  otros temas”. Esos “otros temas” incluían la elección de la Junta Directiva para el próximo año, en cuyo …

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El domingo por la noche, el presidente Jimmy Morales se reunió en Casa Presidencial con un grupo de diputados del Congreso de la República, según algunos de los participantes, para discutir la aprobación del presupuesto 2018 “y  otros temas”.

Esos “otros temas” incluían la elección de la Junta Directiva para el próximo año, en cuyo proceso uno de los interesados es el parlamentario Javier Hernández, quien, además, se encargó de convocar a sus compañeros congresistas.

Para platicar al respecto, el programa A Primera Hora invitó al exdiputado y candidato presidencial Aníbal García y al investigador del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) y catedrático universitario Hugo Maúl.

Ambos coinciden en que esa debería ser una práctica normal en la que haya una relación cordial entre el Ejecutivo y el Legislativo, pero que el problema se inicia cuando se desconocen los temas que se tratan.

ANIBAL GARCÍA

En una democracia no habrá que extrañar que los políticos dialoguen. No tenemos por qué descalificar que las bancadas discutan sobre temas generales, con un diálogo franco y sincero.

Tiene que haber un balance de poderes, de pesos y contrapesos en una República. Se tiende a satanizar que los políticos se sienten en una mesa. El país necesita a gritos que los actores políticos asuman su responsabilidad.

  • A partir del 2015 la ciudadanía, les gritó a los políticos ‘queremos que cambien las reglas del juego’, ‘que representen los intereses nacionales’, y resulta que por lo contrario, ha pasado de todo: un presidente y una vicepresidenta en el bote, 30 diputados sometidos a procesos, algunos en la cárcel, antejuicios por doquier…

Ven la tempestad y no se arrodillan

Yo hubiese esperado que, afligidos y viendo la tormenta, los políticos por lo menos en esa ocasión se hubieran sentado a la mesa a ver qué es lo más le interesa a la institución, pero se ponen a negociar el presupuesto, prebendas, e incluso hasta comisiones de trabajo. Ven la tempestad y no se arrodillan.

  • El problema, además, es que el Presidente se mete en un ámbito que no le corresponde. ¿Deben existir las mejores relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo? Sí. Lo incorrecto es que siempre salga a relucir una especie de conciliábulo… de pacto. La percepción es que el pacto de corruptos siga el otro año.

Si en este país los políticos tuvieran un antecedente de que están pensando en el interés nacional, sería otra cosa, pero no tenemos un elemento que demuestre que tienen esa intención u otro tipo actuación de referencia.

Los diputados hacen lo que quieren

Creo que lo que hay que dejar claro es que aparentemente la comisión de Finanzas ha impreso un estilo de trabajo en donde se toman en cuenta las sugerencias de la sociedad civil.

  • El problema es que los diputados terminan haciendo lo que se les da la gana con criterios arbitrarios, que no tienen ningún sustento técnico. Esa es una constante en el Congreso.

Hay que esperar el resultado del proceso que estamos viento. Pero otra vez pierden la oportunidad de reivindicarse con el pueblo de Guatemala.

El Congreso se quiso beneficiar

El gobierno y algunos diputados tienen una visión contraria de la que la mayoría de ciudadanos tenemos. La intención es la de atropellar la democracia. Este congreso se quiso beneficiar y también al Presidente en septiembre con el pacto de corruptos.

Si el vocero de la presidencial, Heinz Hiemann, no ha entendido que ese fue un hecho aborrecible e ilustra porqué el país no da grandes pasos, eso nos confirma que sí hay intención de querer hacer algo bajo la mesa. Lo que se cuestiona es la ceguera, falta de visión de quienes no quieren ver que la población quiere que el país cambie.

Debe haber buenas relaciones

  • Es válido que los diputados conversen y defiendan sus posiciones. También que exista buena comunicación entre el Ejecutivo y Legislativo para impulsar una agenda de país. El problema es que tenemos un Presidente que camina en sentido contrario, un Presidente que está involucrado en hechos delictivos, y un Congreso en las mismas condiciones.

Estamos frente a una clase política deslegitimada. Estamos con organismos del Estado dirigidos por funcionarios que no tienen legitimidad.

Si estuviésemos hablando de instituciones fortalecidas, eso no tendría por qué causarnos ninguna duda. Terminar el año como lo estamos terminando es una tragedia.

Ha sido una ingrata costumbre que el presupuesto de aprueba en paquete. Presupuesto, Junta Directiva, comisiones y otras cosas. Esa ha sido una moneda de curso corriente en el Congreso.

La Constitución le pone plazo solo a la aprobación del presupuesto: el 30 de noviembre. La Junta Directiva debe estar electa y lista para tomar posesión antes del 14 de enero.  Yo pediría a los diputados que no confundan el cebo con la manteca y se quieran pasar de listos. El problema es la fama y los antecedentes de los diputados.

  • En términos reales, el país está en crisis a más no poder. Pareciera ser que la clase política no entiende esa grave situación que estamos viendo. Si esa percepción la trasladamos a la percepción de impunidad, de que tenemos una clase política que no quiere renunciar a sus privilegios, lo que tenemos es un escenario difícil para el 2018. Lo que se evidencia es que hay sectores políticos, económicos y sociales que no quieren entender que este país necesita cambios.

Lo que se ve no se pregunta. Este año el Congreso logró saltarse todo lo inimaginable. Los congresos siempre son cuestionados, pero lo que hicieron ahora, el 13 de septiembre, fue dar un pasaporte de impunidad al Presidente, es un antecedente nefasto. Si eso no es pacto de corrupto no sé que es.

HUGO MAÚL

Reuniones siempre han existido. Unas ni nos damos cuenta, pero estas son las obvias. No hay que satanizar absolutamente nada. Es comprensible que la población tenga una profunda sospecha de que cualquier cosa que hagan los diputados lleva un doble fondo.

Lo que le molesta al público es que no haya un propósito de enmienda, el cual consiste en no volver a hacer lo incorrecto.

¿Dónde está la nueva forma de hacer las cosas? No importa que se reúnan aunque fuera para tomar café, pero en este caso se ve muy mal porque no se sabe qué pasó adentro. Este tipo de cosas viene a ensuciar los esfuerzos que ha hecho Finanzas con el presupuesto abierto.

Todo mundo pudo opinar, pero no llegaron todos

Hay un ejercicio en el que se discutió abiertamente el presupuesto. Pudo llegar quien quisiera y manifestar lo que quisiera. Lo que faltó fue más gente interesada, sobre todo altos dirigentes políticos.

Que ahora se vaya a negociar a puerta cerrada con el Presidente, es lo que causa malestar. Hubiera sido bueno que externaran sus opiniones cuando hubo un foro abierto.

Ahora, podría ser que estuviéramos viendo una cortina de humo, porque cuando uno llega al dictamen que emitió la comisión de Finanzas, hay una serie de deficiencias que son las que deberíamos discutir en estos últimos días. Si ese pacto de la impunidad llega a funcionar, al final de cuentas, no vamos a ver cómo nos meten una serie de cosas que parecen graves.

El vocero presidencial, Heinz Hiemman, dijo que el Gobierno trabajó con el presupuesto abierto

Con todo respeto para el vocero, creo que hay que tener más propiedad para hablar del presupuesto, el cual no representa para mejorar la calidad de vida de los guatemaltecos.

  • No todo lo que dice la comunicación oficial se puede tomar con una validez que no tiene. El presupuesto fue un ejercicio de carácter comunicacional, pero en la discusión técnica en la comisión, la participación de la sociedad fue limitada.

Fue un  presupuesto bien adornadito, pero en el fondo tiene las mismas falencias de otros gobiernos. Es un presupuesto con falencias y limitaciones. Yo pediría que distingamos las características técnicas del presupuesto que una posición comunicacional.

En la comisión de Finanzas participaron nueve diputados. Ahora hay 149 que no estuvieron ahí y pudieran hacerse grandes, tomando decisiones que pudieran mejorar el presupuesto. Por ejemplo pueden analizar los Q2 mil millones en ingresos tributarios, que no se van a lograr.

La meta de recaudación está elevada y no se va a cumplir el otro año. Pueden, además, eliminar los artículos 98, 99 y 104, que hablan de gastos operativos y gastos corrientes.

Los 149 diputados podrían obligar al Ministerio de Finanzas a que absorba las pérdidas operativas del Banco de Guatemala como manda la ley y no siguiendo este juego de años.

Es importante reconocer que esta fijación de metas de recaudación tributaria, solo se hace para dar espacio más grande al gasto y que no se mire tan desfasados los ingresos respecto de los gastos.

Si teniendo los insumos y sabiendo cuales son los caminos de corrección estos 149 se avienen a una particular postura, es que no solo aparentan sino también son.

Goles de cuidado

Tengo una preocupación muy grande porque no se pueda alcanzar la meta recaudación tributaria. Tenemos una brecha de más de Q1 mil 200 millones a pesar de una amnistía que impulsó la SAT este año.

El mundo, en estos nueve meses, y la situación económica, se ha deteriorado de una forma dramática. No es lo mismo el proyecto de presupuesto que comenzó a discutirse desde hace un año. El mundo cambió en un año.

  • Lo que es aún peor. Lo está ocurriendo en Honduras, con una inestabilidad política y económica; en El Salvador, con problemas económicos… Estamos en un triángulo norte emproblemado política y económicamente.

La economía no muestra un sector que lidere el panorama. Hay ausencia de planes, hay fragmentación política, con una la canasta básica desmedida. En ese ambiente lo prudente sería ser consistente con lo que se puede mantener, y no echar las campanas al vuelo.

  • ‘Pacto de corruptos’ es un slogan muy bien puesto a una sintomatología. Porque el pacto de corruptos va más allá de lo que hicieron los diputados en septiembre. Eso no es un invento de los medios de comunicación, es el sentimiento de los guatemaltecos que ya estamos hartos.

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