Nota de EU89.7

Las armas de doble filo de China contra EEUU si hay guerra comercial

China, el primer acreedor de Estados Unidos

Con información de la agencia de noticias: AFP

China, el primer acreedor de Estados Unidos, podría vender su deuda estadounidense o devaluar su moneda en caso de que estallara una guerra comercial contra Washington, pero son armas de doble filo para el gigante asiático.

China tiene un “colchón” de 1,17 billones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense, según datos norteamericanos. Tiene, por tanto, en sus colosales reservas de cambio, 20% del total de la deuda de Estados Unidos en manos extranjeras.

Esta suma —que aumentó en 115.000 millones de dolares en el último año— parece una temible arma en caso de represalias chinas en una guerra comercial.

“Todas las opciones están sobre la mesa” respondió en marzo el embajador de China en Estados Unidos, Cui Tiankai, al ser preguntado al respecto.

En enero, la agencia  Bloomberg informó que altos funcionarios chinos —tras revisar la composición de las reservas de su país— recomendaron frenar, o incluso suspender, las compras de bonos del Tesoro estadounidense.

Como el dinero chino financia el endeudamiento de Estados Unidos —que está plena expansión—, un cambio de posición de Pekín podría estremecer los mercados. Pero, según los expertos, la propia China tiene poco que ganar y mucho que perder.

Si China dejara de comprar deuda de Estados Unidos, o empezara a venderla, eso provocaría “un movimiento vendedor de pánico” en el mercado de obligaciones, lo que podría “hundir el valor de sus propias reservas” advierte Mark Williams, analista de Capital Economics.

Otra dificultad es que el estrecho marco de convertibilidad que tiene el yuan reduce el margen de maniobra del banco central chino (PBOC).

“Si el PBOC quiere mantener el tipo de cambio del yuan relativamente estable, no puede ajustar arbitrariamente el volumen de divisas extranjeras que compra o vende” explica Williams.

El banco central acude a menudo a sus reservas de divisas extranjeras (3,14 billones de dólares) para sostener a su moneda. En 2016, había vendido 200.000 millones de dolares en bonos del Tesoro en pocos meses para intentar frenar una caída del yuan.

La venta no tuvo entonces ningún efecto importante sobre la rentabilidad de estos bonos del Tesoro, por lo que no está nada claro qué eficacia tendría una medida de represalia de este tipo.

“La deuda estadounidense tiene muchos compradores en todo el mundo” comentó al respecto el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, en declaraciones el viernes a la cadena CNBC.

Además, para un banco central que busca activos muy “líquidos” —es decir, que se pueden vender fácilmente— “no hay alternativa a las obligaciones estadounidenses, en ese nivel de volúmenes”  dice a la AFP Stephen Innes, analista de Oanda.

– Más amplios y flexibles –

Comparados con los de Europa o Japón, “los mercados financieros estadounidenses son más grandes, más líquidos y más flexibles” confirma Michael Pettis, profesor de la universidad de Pekín.

Además, según él, los haberes chinos de deuda estadounidense están vinculados al superávit comercial de Pekín con Estados Unidos, y constituyen su contrapartida: los exportadores chinos cambian sus dólares ante el banco central chino, que luego “compra principalmente bonos del Tesoro”.

El propio régimen comunista excluye recurrir como arma a sus reservas de divisas. “China es un inversor responsable en los mercados internacionales” aseguró la semana pasada el viceministro de Finanzas, Zhu Guangyao.

Pero ¿podría Pekín devaluar el yuan para beneficiar a sus exportaciones o para compensar el impacto de un alza de los aranceles de Estados Unidos?

Esta hipótesis es considerada “improbable” por los analistas del banco  Macquarie y fue excluida con firmeza por el gobernador del PBOC, Yi Gang.

Aquí también, China puede salir perdiendo: “Si devalúa el yuan y encarece el coste de sus importaciones, disminuye en términos reales los ingresos de las familias  (…) Ello iría en contra de sus esfuerzos para estimular el consumo interno” afirma Pettis.

Con información de la agencia de noticias: AFP