Radio en línea

EN VIVO

KissFM Musicales

Hoy te enseñamos a jugar yo-yo (O hacerte recordar cómo se jugaba)

No se conoce el origen del yo-yo. En una copa ateniense del siglo V a.C. aparece un joven que sostiene un objeto esférico que pende de un hilo, en una actitud que recuerda a la del moderno juego del yo-yo, sin que se pueda estar seguro de las características concretas del objeto o su utilidad. […]

No se conoce el origen del yo-yo. En una copa ateniense del siglo V a.C. aparece un joven que sostiene un objeto esférico que pende de un hilo, en una actitud que recuerda a la del moderno juego del yo-yo, sin que se pueda estar seguro de las características concretas del objeto o su utilidad.

 

Sin embargo, el yo-yo permaneció en relativa oscuridad hasta que en 1928 un filipino-estadounidense llamado Pedro Flores abrió la fábrica Yo-yo Manufacturing Company en Santa Bárbara (California). La empresa comenzó fabricando una docena de modelos del juguete. Pero un año después, en noviembre de 1929, Flores tuvo que abrir dos fábricas más, en Los Ángeles y Hollywood. Ocupaba a 600 trabajadores y producían 300 000 unidades diarias.

En 1930, el estadounidense Donald Duncan compró las fábricas de Flores.

En los años sesenta aparecieron las empresas de juguetes Plastimarx e Impala, que producían este juguete, así como empresas multinacionales, como Flambeau Products Corporation (dueña de la marca Duncan), así como la empresa Jack Russell, que promovía a la empresa Coca-Cola en todo el mundo.

En Guatemala tomó notoriedad en la década de los 80’s cuando la empresa Duncan empezó a visitar escuelas, colegios, institutos, programas de televisión y super mercados e introdujo la fiebre por este divertido pasatiempo que hoy en día las generaciones ya no conocen.

El 12 de abril de 1985, el yoyó viajó al espacio con la tripulación del transbordador Discovery, y años después, en la nave espacial Atlantis.

Anualmente se lleva a cabo una competencia mundial en Orlando (Florida).

Eddy Fast (‘rápido’) McDonald posee el título de la persona en el mundo que puede realizar más «lazadas» en una hora” tras haber realizado 8437 lazadas con su yoyó.

En Argentina, durante los años 1970 se creó un gran furor alrededor del «yoyó» bronco y el yoyó Russell.

En México el primer yo-yo era de madera, de marca Sheiro.

En 1962, la empresa Plastimax (México) lanzó una campaña publicitaria exitosa de difusión del yoyo.

En Ecuador y varios países de Latinoamérica a finales de los años 1980 la empresa Coca-Cola introdujo con éxito el Genuino Yo-yo Russell.

Actualmente existen en México 2 asociaciones de yoyó la Asociación Mexicana del Yo-Yo y la asociación mexicana de trompo y yoyó del caribe.

 

ALGUNOS VIEJOS TRUCOS

El saque de banda

Este es el movimiento inicial para ejecutar muchos de los trucos más complicados. Coloca la palma de la mano boca arriba aproximadamente a la altura del hombro. Desde esta posición suelta el yoyó impulsándolo ligeramente con un movimiento de muñeca. Inmediatamente después, gira la palma de la mano hacia abajo para recibir el yoyó cuando éste suba al tirar levemente de él antes de que llegue al suelo.

 

El pase hacia delante

Con el yoyó en la mano, colócala a tu lado con la palma hacia abajo. Muévela ligeramente hacia atrás para ganar tracción e impulsa el yoyó hacia delante. Cuando llegue al extremo de la cuerda, tira para hacer que vuelva, gira la mano y atrápalo. Recuerda que este movimiento es un impulso, no un lanzamiento. Es un movimiento muy circular. Si golpeas o lanzas el yoyó, irá y volverá sin quedarse en el aire.

 

La vuelta al mundo

Este truco es muy parecido al “pase hacia adelante” sólo que ahora realizarás un círculo completo a tu alrededor. Cuando extiendas el yoyó delante de ti, mantenlo abajo, a la altura de la pierna, lánzalo y haz un movimiento rotatorio con el brazo, forzando al yoyó a formar un gran círculo o “dar la vuelta al mundo”. Cuando quieras hacer que el yoyó regrese, espera a que esté a un ángulo de 90 grados y haz que vuelva.

 

El dormilón

Un yoyó “dormido” gira en el extremo de la cuerda. La idea es lanzarlo y evitar que regrese a ti hasta que tú quieras. El yoyó flota sobre el suelo, girando libremente. Así se hace: con el yoyó en la mano, elévala hacia el hombro. La palma debe permanecer boca arriba mientras te preparas para lanzar. Dale una sacudida en línea recta y suelta el yoyó con fuerza extendiendo el brazo para evitar que el yoyó regrese a ti de inmediato o no conseguirás que duerma. Cuando estés listo para despertarlo, gira tu palma hacia abajo y dale un ligero tirón hacia arriba como haces normalmente.

 

Paseando al perro

Si puedes dormir el yoyó, puede hacer este truco ya que “pasear al perro” consiste en dormir el yoyó mientras andas hacia delante a la vez que lo sostienes cerca del suelo. También debes mover la mano adelante y atrás forzando que el yoyó te siga unos segundos más tarde creando así la ilusión de que está paseando como un perrito. Antes de que deje de girar, dale un ligero tirón y volverá a tu mano.

 

La enredadera

Muy parecido a pasear al perro pero se hace más cerca del suelo. En lugar de lanzar el yoyó en línea recta, lo haces ligeramente por detrás de ti. Cuando alcanza el punto más alejado, llévalo al frente y arrodíllate. El yoyó debe estar en el suelo frente a ti, listo para ser atrapado en tu mano que ya está preparada en el suelo para recibirlo.

 

Yoyó consejo: realiza estos trucos sobre una superficie sólida y lisa ya que si intentas hacerlos sobre una alfombra te resultará casi imposible.

Publicidad