Nota de EU89.7
Fortnite: el juego que hizo que un adolescente intentara suicidarse

Una sesión de videojuegos de horas y una combinación con anfetaminas provocaron que un adolescente estuviera a punto de terminar con su vida.

Una sesión de videojuegos de horas y una combinación con anfetaminas provocaron que un adolescente estuviera a punto de terminar con su vida

Carl Thompson ha indicado que su obsesión por mejorar sus puntuaciones en el famoso juego de video lo llevó a caer en las drogas, luego incluso llegó a robar dinero para poder pagar los extras de la aplicación.

Este adolescente británico llamó la atención nuevamente hacia el fenómeno de este juego en particular. Thompson de tan solo 17 años habló con The Mirror donde aseguró que siempre ha estado en contra del uso de drogas, sin embargo en un intento por jugar cada vez más, creyó que esa era la única forma de hacerlo. El joven, que se encontraba desesperado, jugaba toda la noche sin detenerse al menos unas 3 o 4 veces por semana.

En sus propias palabras Carl Thompson dijo:

“Estaba en un estado totalmente miserable y sin funcionar de forma adecuada. Me mantenía despierto sin comer y con bebidas energéticas”

Fortnite, el juego que causa furor en los adolescentes y terror en los padres

Más de 100 millones de personas juegan en esta plataforma y los usuarios lo describen como una mezcla entre Minecraft y un juego de pistolas. En este videojuego la clave consiste en sobrevivir, pues todos los jugadores tienen peleas entre sí. La idea es conseguir salir con vida de una noche de zombies o al final de una gran batalla. En el juego los participantes también pueden buscar en el entorno materiales para hacer refugios y salvaguardarse.

Carl Thompson ha atraído nuevamente la atención al videojuego luego de su historia. Comenzó a jugar en noviembre cuando aún tenía 16 años y cayó inmerso en la trama del juego. En conversaciones casuales con sus amigos sobre cómo podrían mantenerse despiertos más tiempo para jugar más, surgió la idea del uso de anfetaminas.

Los límites

Thompson se metió tanto en el juego que dejó de asistir a clases e incluso, para evitar levantarse al baño, el muchacho utilizaba una botella para orinar. Además, le robaba dinero a sus padres para poder comprar mejoras dentro del videojuego ya que aún cuando la descarga del mismo es gratuita, el juego requiere de un pago para realizar cambios cosméticos dentro de la aplicación. De hecho, se calcula que en total, los pagos que hacen los usuarios en un solo mes alcanzan los $300 millones USD

Tan solo seis meses después de haber iniciado el juego, Carl Thompson no vio una salida de este circulo vicioso que no fuera la muerte. Su padre fue quien escuchó un ruido en la ventana y al asomarse para verificar qué sucedía encontró al muchacho a punto de aventarse.

“Quería terminarlo todo. Temblaba y lloraba y justo antes de saltar sentí una mano en mi cuello que me detuvo”

Recién en junio de este año, la Organización Mundial de la Salud declaró que la adicción a los videojuegos es, de hecho, un desorden de salud mental.