Nota de EU89.7

Detectan misteriosas señales de una galaxia lejana

El observatorio Chime en Canadá detectó misteriosos estallidos, emitidos a baja frecuencia, que procederían de un punto a 1,500 millones de años luz.

Las Ráfagas Rápidas de Radio (FRB por sus siglas inglés) están entre los fenómenos astrofísicos más difíciles de detectar en el universo. Son poderosas ráfagas de ondas de radio que parpadean desde el espacio durante unos pocos milisegundos y luego desaparecen sin dejar pista alguna sobre su origen.

Ahora, un grupo de astrónomos en Canadá ha detectado 13 de estas ráfagas provenientes de la misma fuente a unos 1.500 millones de años luz de distancia en una galaxia lejana.

“Saber que hay otro sugiere que podría haber más por ahí”, dijo Ingrid Stairs, astrofísica de la Universidad de British Columbia (UBC). “Y con más repetidores y más fuentes disponibles para el estudio, podremos entender estos enigmas cósmicos, de dónde son y qué los causa”.

El segundo de su tipo

Un evento similar solo ha sido reportado una vez antes, por el observatorio CHIME. El telescopio comenzó a funcionar recién el año pasado y casi de inmediato detectó 13 de las explosiones de radio, incluida esta última.

“Hemos descubierto una segunda [señal] repetitiva y sus propiedades son muy similares a la primera [señal] repetitiva”, dijo Shriharsh Tendulkar de la Universidad McGill, Canadá. “Esto nos dice más acerca de las propiedades de las [señales] repetitivas como población”.

Y ¿De qué se trata?

Hasta ahora, los científicos han detectado aproximadamente 60 FRB y las hipótesis sobre qué podría estar causándolas son varias. Mientras que algunos astrónomos sugieren que podría tratarse de una estrella de neutrones con un campo magnético muy fuerte que gira muy rápidamente, otros creen que podrían ser dos estrellas de neutrones fusionándose.

Incluso, algunos otros creen que la señal podría ser una evidencia de vida alienígena inteligente. Pero como suele ser el caso para estas sugerencias, la posibilidad de extraterrestres siempre deberá ser la última. Grandes afirmaciones requieren de grandes evidencias.

Hasta ahora, la poca repetitividad de las FRB ha sido un obstáculo para su estudio. Por esta razón, poco o nada se sabe de sus orígenes. Sin embargo, la búsqueda no se detiene. El año pasado se detectaron algunas que provenían de otras galaxias. Incluso hace meses 15 nuevas de estas ráfagas también fueron detectadas, agrandando aún más el misterio.

Fuente: EFE y Rpp Noticias