Nota de EU89.7
Descubren una bacteria capaz de comerse el plástico

Investigadores filipinos ha descubierto una bacteria capaz de “comer” el plástico que se usa para fabricar bolsas y otros objetos usados comúnmente.

Un informe reciente elaborado por organizaciones medioambientales, reveló que el 80 % de las 8 mil 300 millones de toneladas métricas de plástico producidas desde el año 1950 todavía perduran en el medio ambiente.

Un verdadero problema para los seres humanos que no se detiene.

Las soluciones medio ambientales han sido variadas, y ahora, un equipo de investigadores filipinos ha descubierto una bacteria capaz de “comer plástico”. 

Investigadores lograron establecer mediante un experimento que algunas bacterias pueden degradar un tipo de plástico empleado en objetos utilizados comúnmente. Foto EFE.

“Comen plástico”

El experimento consistió en colocar a la bacteria  en un manantial hiperalcalino.

Con eso han descubierto cuatro cepas (conjunto) de bacterias que son capaces de desintegrar el polietileno de baja densidad, utilizado en muchos de los objetos plásticos que utilizamos diariamente. 

Los biólogos del campus de la Universidad de Filipinas en la ciudad de Baguio descubrieron cuatro cepas de bacterias que son capaces de “comerse” el plástico que se usa para bolsas y envoltorios.

¿Dónde se encuentran los conjuntos de estas bacterias?

Algunas de la cepas bacterianas fueron recolectadas en grietas de las rocas de un manantial en una región llamada Poon Bato, reveló la investigación.

Son esas bacterias las que son capaces de destruir ese tipo de plástico, cuya descomposición es extremadamente díficil de conseguir en condiciones normales.

El estudio mostró cómo cuatro de las nueve bacterias que fueron aisladas redujeron significativamente ese tipo de plástico, durante un periodo de incubación de 90 días.

¿Qué ocurre después?

Después de “comerse” el plástico, las bacterias producen subproductos que son inocuos para el medio ambiente, según los investigadores.

Los investigadores señalaron que la capacidad de estas bacterias para destruir el material puede deberse a las condiciones extremas en las que se hallaban.

Se refieren particularmente al ambiente hiperalcalino del manantial, cuyas aguas contienen calcio, magnesio, sulfato, cloruro y hierro.

Con información de la agencia EFE / Imagen de portada Corbis.

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