Emisoras Unidas - Uno de los personajes más más estrambóticos de los 80's: Detrás de Max Headroom

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Uno de los personajes más más estrambóticos de los 80’s: Detrás de Max Headroom

Fue en 1985 cuando al productor Peter Wagg se le invitó a realizar un programa de videos musicales para esa cadena televisiva. Debemos recordar que eran los tiempos en los que los videoclips se convertirían en rptoductos tan importantes para los artistas como sus propias producciones discográficas. Poco antes, en 1981, MTV había comenzado a […]

Fue en 1985 cuando al productor Peter Wagg se le invitó a realizar un programa de videos musicales para esa cadena televisiva. Debemos recordar que eran los tiempos en los que los videoclips se convertirían en rptoductos tan importantes para los artistas como sus propias producciones discográficas. Poco antes, en 1981, MTV había comenzado a transmitir sus programas en donde los videos eran el corazón de su programación. Ya para 1985 fue adquirida por Viacom y el resto, como se dice, es historia.

La principal idea sobrevivió: realizar un personaje que fuera el presentador del programa de videos. Todos tenían experiencia en la televisión y poco a poco fueron construyendo las características de Max, es decir, su ironía, su humor, su apariencia…

Rocky Morton es un director que había realizado trabajos con animación en videos musicales como “Accidents Will Happen” de Elvis Costello y “Genius of Love” de Tom Tom Club, por ejemplo.

No fue todo fácil

El productor en algunas oportunidades ha declarado que intentaron de todo: animación 2D, títeres de tela y de goma. Todos estos intentos fracasaron. Así que dieron con la idea ganadora: utilizar un actor y hacerlo pasar como si se hubiera generado por computadora. La tecnología de hoy permite construir prácticamente lo que se quiera, sin embargo, para esos años las técnicas de CGI a penas comenzaba y era impensable alcanzar la calidad que ellos requerían para su proyecto.

Así que utilizaron a un actor, Matt Frewer. Él ha explicado que fue recomendado por otro actor amigo suyo para el papel.

Cuando los productores lo vieron en la audición supieron de inmediato que estaban ante el actor que daría vida al genial Max Headroom. Su trabajo no fue poca cosa pues además de tener que pasar largas horas para el maquillaje, logró darle el encanto a este personaje. Y esto, con seguridad, es una de las razones de su desmedido éxito.

Studio Publicity Still from “Max Headroom”
Matt Frewer
1987

El paso de Max Headroom en la televisión además de conmocionar a esa prolífica década, marcó el futuro. Esto no es una exageración, Max es un ícono como ningún otro de la cultura popular. Su influencia se puede ver no sólo como homenajes en el cine como en Back to the Future, en Pixels de 2015. También en la literatura: en la novela Ready Player One de Ernest Cline el protagonista de la misma, Wade Watts, usa el nombre de Bryce Lynch (el jovencito nerd que crea a Max). No se diga, además, de su gran influencia a la televisión, por mencionar un homenaje interesante el de Black Mirror en uno de sus mejores, si no es que el mejor, capítulo de la serie: San Junipero. También en la música: Emminem en su video para la canción “Rap God” aparece como el propio Max.

El gran y lamentable final

El 22 de noviembre de 1987, dos estaciones de televisión de Chicago tuvieron sus señales de radiodifusión interferidas por una persona desconocida que llevaba una máscara de Max Headroom.

El primer incidente tuvo lugar durante 25 segundos durante el programa deportivo en las noticias de las nueve en el Canal 9 de la WGN-TV y dos horas más tarde, alrededor de las 11 de la mañana en la cadena afiliada de PBS, WTTW Canal 11 durante unos 90 segundos durante una emisión del episodio de la serie Doctor Who titulado “Horror of Fang Rock”.

El hacker murmuró tonterías durante sus interrupciones(la mayoría de ellas inintelegibles), incluyendo la frase “The Greatest nerds Periódico Mundial”, una referencia a las promociones de WGN. El vídeo terminó con un par de nalgas expuestas y siendo azotadas con un matamoscas. Los culpables nunca fueron identificados.

Miles de demandas empezaron a llover sobre los productores, las marcas retiraron sus patrocinios y asi terminaría una leyenda de la TV ochentera.

 

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