Nota de EU89.7
Las tormentas de polvo pueden haber robado toda el agua de Marte

Los vientos que mataron a Opportunity pudieron haber acabado con cualquier posibilidad de vida en el planeta rojo.

MER-B (Opportunity) es un robot rover en el planeta Marte activo desde 2004 hasta 2018. Fue el segundo de los dos vehículos robóticos de la NASA que aterrizaron con éxito en el planeta Marte en 2004.

En mayo de 2018, Opportunity había estado haciendo ciencia en Marte desde 2004, y no había ninguna razón para pensar que el valiente rover no continuaría. Entonces, una tormenta de polvo golpeó y ocultó por completo el planeta. Después de que los paneles solares de Opportunity se recubrieran con polvo fino, el rover al parecer perdió potencia y fue declarado muerto por la NASA en febrero de 2019. Ahora, los científicos creen que tormentas similares también pueden haber dado un golpe de gracia al agua en Marte, despojándola de su superficie para siempre.

En un momento, Marte tenía una atmósfera espesa y hasta el 20 por ciento de su superficie estaba cubierta por agua líquida, según los científicos. Hace unos 4 mil millones de años, sin embargo, Marte perdió su campo magnético y con poco para protegerlo de los vientos solares destructivos, el planeta rojo perdió gran parte de su atmósfera.

Eso dejó al agua en la superficie vulnerable, y de acuerdo con las nuevas observaciones del ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO), las tormentas de polvo pueden haber ayudado a acabar con los océanos y lagos. Mientras que las partículas de agua en la atmósfera normalmente permanecen a unas 12 millas (20 km) de altitud, TGO notó que las tormentas de polvo que mataron a Opportunity elevaron las moléculas de H20 hasta 50 millas (80 km) sobre el suelo.

A esa altitud, donde la atmósfera es muy delgada, el agua se rasgó en su hidrógeno constitutivo y oxígeno mediante partículas solares cargadas. “Cuando traes agua a partes más altas de la atmósfera, se quita mucho más fácilmente”, dijo Geronimo Villanueva, un investigador de la NASA y coautor del estudio TGO publicado en Nature.

Los científicos están estudiando las tormentas de polvo de Marte porque podrían tener un gran impacto en las futuras misiones tripuladas y robóticas. El rover Curiosity (que es nuclear, no funciona con energía solar) pudo ver de primera mano las tormentas y enviar datos valiosos a los científicos. Un hallazgo clave fue que los demonios de polvo (arriba), o mini tornados, tienden a desaparecer durante las grandes tormentas.

Ese fue un gran problema para el Opportunity, ya que esos vientos en espiral pueden limpiar el polvo de los paneles solares de los rovers. Como tal, durante una tormenta, “debes estar preparado para pasar un rato antes de que tu próximo diablo de polvo pase y te limpie”, el científico atmosférico de la NASA Goddard Scott Guzewich.