Nota de EU89.7
Ser delgado no es la clave para vivir más, pero este hábito sí

La mayoría de las personas cree que la única razón para hacer ejercicio es que ayuda a bajar de peso o a mantener un peso saludable. Sin embargo, una vida sedentaria puede cancelar los efectos positivos de estar en un peso normal, de acuerdo a un estudio publicado a fines de 2018 en el American …

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La mayoría de las personas cree que la única razón para hacer ejercicio es que ayuda a bajar de peso o a mantener un peso saludable. Sin embargo, una vida sedentaria puede cancelar los efectos positivos de estar en un peso normal, de acuerdo a un estudio publicado a fines de 2018 en el American Journal of Cardiology.

El estudio, que investigó los casos de millones de personas, descubrió que el sedentarismo es uno de los factores de riesgo más importantes para el surgimiento de enfermedades cardiovasculares.

El peso no lo es todo: tu salud depende más del ejercicio, según estudio

Los investigadores tomaron las historias médicas de más de 43 millones de pacientes que participaron del National Health and Nutrition Examination Survey , una encuesta sobre salud llevada a cabo en Estados Unidos, en un período de 5 años.

Una buena parte de las personas que tenían un índice de masa corporal (IMC) normal (de 18,5 a 24,9 kg/m²) pero llevaban un estilo de vida sedentario estaban en igual riesgo cardiovascular que aquellas con sobrepeso u obesidad. Uno de los factores que importó más para los resultados del estudio fue la cantidad de grasa abdominal.

Las personas con un IMC dentro del rango normal pero con una cintura más grande eran las que estaban en riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, aproximadamente el 30 %.

Como la grasa abdominal no tiene gran efecto en el peso, el IMC es una medida incapaz de determinar la cantidad de grasa corporal, especialmente la visceral (que se encuentra en el abdomen): este tipo de grasa es la que más daños para la salud puede presentar, dado que se encuentra entre los órganos y puede liberar sustancias químicas peligrosas.

Tiene sentido que, en el estudio, tantas personas sedentarias presentaran cinturas más grandes, dado que está comprobada la relación que el sedentarismo tiene con la cantidad de grasa acumulada en el abdomen.

En los resultados, las personas sedentarias con características saludables (es decir, bajos niveles de grasa abdominal y buena resistencia ante el ejercicio) tenían mucho menor riesgo cardiovascular que aquellas que tenían sobrepeso.

Por supuesto, los participantes que tenían un peso normal y se ejercitaban por lo menos 150 minutos a la semana tenían un 58 % menos probabilidades de tener un infarto o un accidente cerebrovascular que los participantes con sobrepeso.

El médico recomienda que, si esta es tu situación, comiences a trazar un plan para incluir el ejercicio en tu rutina semanal. También sugiere que, cuando puedas, incorpores ejercicio en tu vida diaria: subir por las escaleras en lugar del ascensor, caminar por cinco minutos por cada hora de trabajo o caminar un tramo de tu camino a la oficina.

También sugiere comenzar una dieta apropiada para reducir la cantidad de grasa abdominal, si te corresponde. Comenzar un plan de ejercicios cardiovasculares te ayudará a trabajar la resistencia.