Nota de EU89.7

¿Beber más agua disminuye la progresión de la enfermedad renal?

Conozca los detalles.

Un nuevo estudio sugiere que beber más agua no disminuye la disminución de la función renal en personas con enfermedad renal crónica. Guiado por un exitoso estudio, un equipo de investigación en Estados Unidos construyó un ensayo clínico con pacientes en varios hospitales.

Hacer que los pacientes con enfermedad renal crónica (CKD, por sus siglas en inglés) beban más agua no disminuye la disminución de la función renal, sugiere una investigación reciente.

“A pesar de las creencias generalizadas, existen pocos datos científicos sobre la cantidad óptima de agua para beber”, explicó el Dr. William Clark. “Si bien muchas afirmaciones sobre los beneficios del aumento de la ingesta de agua no han sido probadas, un creciente cuerpo de evidencia sugiere que un mayor consumo de agua mejora la función renal mediante la supresión de la hormona antidiurética”, sugirió Clark.

“Realmente se trata de medicina personalizada”, dijo Clark. Añadió: “¿Podríamos ver a la población general de pacientes con enfermedad renal y encontrar que el aumento de la ingesta de agua ayuda a disminuir la disminución de la función? Y si no, ¿cómo podemos aplicar este conocimiento para crear enfoques de tratamiento más específicos?” La prueba se realizó en 630 participantes con CKD de etapa 3. La causa de su enfermedad fue variada, incluida la diabetes y la presión arterial alta.

“Los diagnosticados con CKD tienen algún grado de daño renal, indicado por un nivel disminuido de la función renal”, explicó el investigador Kerri Gallo. “La enfermedad renal puede variar de leve a grave y, en algunos casos, conduce a la insuficiencia renal. La enfermedad renal a menudo comienza lentamente y se desarrolla sin síntomas durante varios años, por lo que puede no detectarse hasta que haya progresado hasta el punto donde el riñón ya no funciona bien”, agregó Gallo.

El equipo de investigación encontró que después de un año, el aumento de agua no disminuyó la pérdida de la función renal. Encontraron que un aumento de agua, particularmente cuando la ingesta previa del participante era baja, suprimía significativamente su liberación de hormona antidiurética. Los beneficios previos que se muestran para la ingesta de agua pueden estar relacionados con los consumidores de bajo consumo de agua en la población. El estudio aparece en el Journal of the American Medical Association.