27 de Junio 2017


Miles de chilenos venidos desde todos los rincones del mundo tomaron hoy al asalto el estadio del Spartak Moscú, donde hoy La Roja se enfrenta a Camerún en su debut en la Copa Confederaciones.


Santiago, Punta Arenas, San Carlos, Curicó, Milán, Barcelona o Irlanda son los lugares de partida de los aficionados del doble campeón de la Copa América que recorrieron en algunos casos más de 14.000 kilómetros para llegar a Moscú.

La familia Gentili, oriundos de Santiago, llevan el escudo de Chile “en el corazón” y esperan que Alexis, Vidal y Medel, entre otros, demuestren al mundo que son un candidato a ganar no sólo este torneo sino el Mundial del año próximo que se disputará también en Rusia.

“Con este equipo es imposible no ganar. Es la generación del dorada del fútbol chileno. Estuvimos 98 años llorando cada vez que perdíamos, pero llevamos dos años que somos invencibles”, aseguró Giancarlo.

Todos repiten como un mantra “todo empezó en Canadá 2007”, en referencia al mundial juvenil en el que la actual generación fue tercera.

Es tal la confianza que muchos de los chilenos que han viajado a Rusia piensan permanecer hasta el 2 de julio cuando se disputará la final de la Copa Confederaciones en el San Petersburgo Arena.

El esfuerzo económico es grande, ya que sólo el pasaje supone un desembolso de 1.500 dólares, a lo que habrá que sumar otro tanto en la estancia y comida.

“Me quedo toda la copa. Estoy seguro de que jugaremos la final. La clave es el estilo de juego, ya que los jugadores tienen mucha movilidad y estrellas destacadas que juegan en Europa”, comentó Enrique Mellado, de 76 años.

Mellado, al que acompaña su hijo, que le ha regalado este viaje desde Curicó a Moscú con escala en París, señala que su jugador preferido es Alexis Sánchez.

“Tiene un regate, una chispa y una velocidad endemoniadas. Y además da unos pases buenísimos”, apuntó.

Como Mellado a la capital rusa se desplazaron numerosos aficionados del Universidad Católica.

“¡Chi-chi-chi!¡Le-le-le!¡Viva Chile!”, gritaban los seguidores de la U envueltos en una camiseta de su equipo preferido y con la bandera de Chile como estandarte.

Algunos seguirán a Chile sólo durante la primera fase, como es el caso de Mario Zelada, de 35 años, que tras los tres partidos de su selección en tierras rusas se tomará unas vacaciones por Italia.

“Que no juegue Alexis no es un problema. Puch también es muy bueno. Dicen que los que ganan la Copa Confederaciones no ganan el Mundial, por lo que Chile tiene que romper ese maleficio”, apunta.

Elvira, chilena de origen croata, siempre soñó con conocer Rusia y ha aprovechado la Copa Confederaciones para viajar a este país con su hijo.

“Mi hijo es un gran hincha de la selección”, aseguró la mujer residente en Punta Arenas, en el extremo sur de Chile.

El que no podía faltar es Jack Behar, ya que este señor procedente de San Carlos es el director del Ñublense de Chillán, un histórico club de ese país latinoamericano.

“Tenemos el mejor equipo de nuestra historia. Si ganamos esta copa, la motivación para el Mundial sería enorme”, comentó Jack, al que acompañaba su esposa, Rubi.

Juan Pablo, que reside en Irlanda, le debe su presencia en Moscú a su amigo Pía, que vive en Santiago.

“La baja de Bravo es muy importante también. Johnny tiene las manos de mantequilla. Pero da igual, ganaremos 2-1”, dicen los dos al unísono.

Aunque minoría, los cameruneses también contaban con varios seguidores, aunque en honor a la verdad alguno de ellos en realidad estudia en Rusia.

“Ganaremos 2-1. Chile es fuerte, pero los cameruneses somos los leones, los reyes de África”, señaló Kitio Zhuel. EFE

 





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