Nota de EU89.7

Indígenas de Iberoamérica buscan su espacio y su mejora en la región

El objetivo es trabajar por una región próspera, inclusiva y sostenible, como recoge el lema de la XXVI Cumbre Iberoamericana.

Representantes indígenas de los 22 Estados miembros del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe (Filac) buscan desde hoy en Guatemala cómo volver a conseguir su papel protagónico en la región para la mejora de sus derechos y de sus condiciones de vida.

En el marco de la reunión Iberoamericana “La Institucionalidad relacionada con los derechos de los Pueblos Indígenas”, en la que también participan representantes gubernamentales hasta este martes, se analizará el impulso de políticas a favor de los derechos de los pueblos originarios.

El secretario técnico del Filac, el guatemalteco Álvaro Pop, quien siempre ha defendido la importancia de que los pueblos indígenas trencen su hoja de ruta en el marco del espacio iberoamericano, aseguró a Acan-Efe que el objetivo es trabajar por una región próspera, inclusiva y sostenible, como recoge el lema de la XXVI Cumbre Iberoamericana, pero también intercultural.

Punto aprobado en abril

Este punto, aprobado en una declaración el pasado mes de abril y que será presentado este viernes a los Jefes de Estado de esta región para su aprobación, señala además la necesidad de ajustar los marcos de cada país al derecho internacional, establecer mecanismos de participación para los pueblos indígenas, fortalecer el diálogo y “garantizar” la consulta “previa, libre e informada” en asuntos de su interés y territorio.

Para que la aplicación de este inciso esté acorde a la realidad, los pueblos y los Gobiernos están trabajando en un estudio, que estará finalizado antes de que termine el año, en el que se “mapea la realidad” de los aspectos legales e institucionales de los 22 Estados para el cumplimiento de sus derechos.

Hay disonancias en Guatemala y Bolivia

Lo que sí se ha observado, profundiza Pop, es que hay una “disonancia” entre lo avanzado en términos de aprobaciones normativas e insitucionalidad -con países a la vanguardia como Bolivia o Guatemala- con la realidad de los pueblos indígenas, porque sus condiciones de vida “incluso han retrocedido en los últimos 20 años”.

A su juicio, son varias las razones que explican esta situación y algunas de ellas son la “poca disponibilidad de recursos para ejecutar acciones institucionalidades”, la “poca voluntad” de los funcionarios para el cumplimiento de las normas internacionales y la “falta de un desmontaje” de la actitud discriminatoria hacia los indígenas en la región.