Nota de EU89.7

Las peores peliculas del 2017

Death Note “Una decepción constante que propone cosas pero no las explora, quedándose en el mejor de los casos en tierra de nadie y en el peor llevándonos a la desesperación por lo que está sucediendo en pantalla. Es una propuesta vacía y lo peor de todo es que lo sea cuando realmente parece que …

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Death Note

“Una decepción constante que propone cosas pero no las explora, quedándose en el mejor de los casos en tierra de nadie y en el peor llevándonos a la desesperación por lo que está sucediendo en pantalla. Es una propuesta vacía y lo peor de todo es que lo sea cuando realmente parece que Netflix les ha dado libertad para llevar la obra original a su terreno todo lo que quisieran. Un acierto sobre el papel, pero un error si es para hacer algo tan deficiente como lo que nos ocupa.

 

La torre oscura (The Dark Tower)

Una aventura vacía y superficial en la que encaja muy bien eso de “pues pasan cosas”, pero no esperes que te las expliquen. Un desastre de película en el que cuesta encontrar nada inspirado más allá de escenas puntuales que en sí mismas dejan entrever lo que podría haber sido y no fue. Una propuesta incongruente que ni siquiera funciona como espectáculo visual, pues ahí falla aún más que en lo narrativo. Una pena que haya pasado esto.

 

La momia (The Mummy)

El terror queda de lado en beneficio de un cine de acción genérico y la interpretación de Tom Cruise parece un mal cruce entre el Brendan Fraser de la anterior versión y un Nicolas Cage en sus horas más bajas. El libreto también tiene la culpa de que los personajes estén vacíos de todo interés y no hacen nada por evitar que la película se convierta en un ir y venir en el que casi cualquier cosa parece valer.

 

Baywatch: Los vigilantes de la playa (Baywatch)

Una peculiar mezcla que combina algo de la serie original con una comedia descerebrada para adolescentes y toques casi propios del cine de James Bond. Junta demasiadas cosas sin terminar de saber cómo hacerlo para que funcione en su conjunto. Además, tira demasiado del físico de sus protagonistas y de bromas de corte sexual de dudosa gracia. Hace una apuesta muy decidida por cierto tipo de público y ahí se acaba quedando un poco a medias.

 

Ghost in the Shell: El alma de la máquina

Como un remake más de obras procedentes de oriente, la conversión ha dejado daños colaterales que ya no sorprenden, porque hemos vivido metamorfosis similares en las últimas décadas. Lo primero que salta a la vista es que la adaptación ha seguido un proceso de limpieza en el más amplio sentido. Se ha limado la violencia, se han limado las implicaciones filosóficas de la naturaleza del ser humano/robot y se ha limado la complejidad de la historia para no complicar demasiado a las inteligencias no artificiales. Una pena que sus líneas de diálogo forzadas y sus personajes a medio cocer, hacen que incluso parezca que Takeshi Kitano tan sólo pasaba por allí.

 

Cincuenta sombras más oscuras (Fifty Shades Darker)

Igual de insoportable e incluso más ridícula que ‘Cincuenta sombras de Grey’, por lo que acaba siendo aún peor. Los personajes simplemente no transmiten nada y de sus bocas salen conversaciones que oscilan entre lo anodino, lo absurdo y lo directamente insultante. Además, el relato está hilado de tal forma que da la sensación de “avanzar” a trompicones, algo que no sucedía en la primera entrega. Parece que simplemente quieren ir ganando tiempo en lugar de aportar algo.

 

Alien: Covenant

Trata de acallar las voces críticas con la ampliamente superior ‘Pometheus’, ofreciendo un producto prefabricado que intenta agradar a los fans desencantados sin dejar de lado las ínfulas del director. El resultado es un producto en tierra de nadie que desvirtúa a la criatura a la que debe su existencia hasta utilizarla como un mero reclamo publicitario. Irrita especialmente ver cómo Ridley Scott transforma el film en un slasher insustancial hinchado con toda la cháchara que definió a ‘Prometheus’ y que, en esta ocasión, se cree mucho más inteligente de lo que es.

 

Nunca digas su nombre (The Bye Bye Man)

Una pérdida de tiempo. Ni siquiera la criatura a la que da vida Doug Jones —que suma otro monstruo a su ya extenso currículum— tiene un diseño adecuado, o produce terror. Tampoco se construye un universo alrededor del mismo en el que alimentar una leyenda con coherencia. Puede que el intento haya sido el de definir sin más ni más el mal puro, pero se queda en nada. El aspecto del Bye Bye, sus apariciones, todo lo que le rodea no produce ni la más mínima inquietud.

 

Piratas del Caribe: la venganza de Salazar (Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales)

Todo lo malo que tiene el guion y el casting sobresalen por la torpe labor de dirección de Joachim Rønning y Espen Sandberg. Han repetido los errores de la cuarta, si es que no los han exagerado. Su nulo sentido del ritmo hace que una película de 129 minutos se haga eterna, su desastrosa puesta en escena lleva a que los personajes aparezcan y desaparezcan sin ningún sentido, creando confusas secuencias mutiladas con demasiados cortes (si te pones a contarlos durante una persecución o un asalto comprobarás que la cifra es ridículamente alta). No saben rodar acción y eso es terrible para una película como ésta, que necesita asombrar con su espectáculo.

Transformers: El último caballero (Transformers: The Last Knight)

La película tarda muy poco en convertirse en una sucesión de chascarrillos poco afortunados, diálogos absurdos, giros cuestionables y disparates de todo tipo. Te va minando poco a poco, llegando un punto en el que lo que sucede te importa menos que tu lucha para no llegar a quedarte dormido. ‘Transformers 5’ demuestra que la franquicia está completamente agotada si siguen al frente los mismos de siempre, sobre todo Michael Bay.

 

Swiss Army Man

Cae en lo directamente ridículo. Sólo Paul Dano es capaz de ofrecer algo de dignidad a un tramo final torpe en su puesta en escena y que concluye con un muy acertado “What the fuck?”. El giro está marcado por un cambio tonal, sobre todo en el guion, que prácticamente contradice mucho de lo expuesto con anterioridad. Un jarro de agua fría a las expectativas del espectador, las cuales quedan muy por encima de lo realmente narrado.

 

Valerian y la ciudad de los mil planetas (Valerian and the City of a Thousand Planets)

Luc Besson no ofrece nada nuevo, ni logra mejora alguna sobre lo que ya hizo en la fantástica ‘El quinto elemento’. El metraje va lastrando una falta de dirección perfilada que da la impresión de que todo es una amalgama de sketches sueltos. Todo lo que hemos visto es un envoltorio, un juguete estrafalario que ocultaba algo mucho más convencional de lo que quiere hacernos creer.

 

Liga de la justicia (Justice League)

Junto a su narrativa torpe, caótica y tan genérica como su desdibujado villano, esclava de la condensación en 120 minutos de un proyecto ciertamente ambicioso, duele especialmente ver como la figura de Zack Snyder se va desvaneciendo progresivamente conforme avanza el metraje. ‘Liga de la Justicia’ constituye un entretenimiento vacuo, rutinario y carente de alma propia que se traduce en una puñalada directa al corazón de todos los que hemos disfrutado sin miramientos de las anteriores producciones del Universo Extendido DC.

 

Enganchados a la muerte (Flatliners)

Es un completo desastre. Como remake ya no es que sea repetitivo, es que ni siquiera sirve para pasar el rato teniendo el cerebro fuera de cobertura. Los personajes carecen de interés y los protagonistas tampoco hacen mucho para evitarlo, mientras que Oplev pasa tan desapercibido como director que ni las escenas de terror acaban diferenciándose demasiado del resto.

 

El libro secreto de Henry (The Book of Henry)

La película va enfangándose más y más en su cúmulo de situaciones vergonzantes, un plan totalmente inverosímil, mal planteado, coincidencias que desafían cualquier suspensión de la credibilidad y momentos que pretenden crear la sensación de una secuencia de sucesos increíble, llena de piezas que encajan de forma casi fantástica, fallando estrepitosamente en darle una conexión lógica. Lo peor es que el contenido del libro del niño que da nombre al producto no solo puede aceptar lecturas tan perturbadoras como los temas que trata la película, sino que al final se revela bastante inútil y carente de toda la magia que parece que se pretende buscar.

 

El secreto de Marrowbone

Una película discreta pero aceptable durante sus dos primeros actos que luego se hunde tanto y de tal manera que destruye por completo todo lo visto con anterioridad. Poco importa entonces el buen acabado técnico o el solvente reparto, ya que una decisión así solamente puede salirte muy bien o muy mal. Aquí es lo segundo.

 

American Pastoral

Philip Roth es un autor prácticamente inadaptable, por la dificultad que entraña comprimir sus grandes ideas y porque su prosa punzante y densa y a la vez fluida es imposible de reproducir. Pese a ello, curiosamente, los guionistas y directores se empeñan en seguir intentándolo. En ese sentido, la osadía exhibida por Ewan McGregor al escoger precisamente ‘American Pastoral’ para debutar tras la cámara es casi admirable. Dicho esto, son tantas las cosas que hace mal en el intento que resulta difícil saber por dónde empezar a enumerarlas.

 

Rings

Mientras que la realización buscar salirse de la monotonía, la trama es una serie de secuencias encadenadas de forma deslavazada e irracional, e incluso involuntariamente risible. ‘Rings’ avanza apática y a trompicones entre la previsibilidad y el absurdo, adoleciendo además de diálogos sobreexplicativos que no hacen más que subrayar lo que se ve en pantalla o disculpar decisiones poco argumentadas. Y esa abulia acaba traspasando también la pantalla de cine, provocando bostezos.