27 de Abril 2017

Nuevo decreto migratorio de Trump enfrenta primer recurso ante la justicia

Por: Erik Ramírez



Hawái se convirtió en el primer Estado en recurrir ante la justicia el nuevo decreto migratorio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya ofensiva contra la inmigración clandestina parece dar sus primeros frutos.

El fiscal general de Hawái, Doug Chin, anunció que había presentado una demanda de suspensión provisional de este nuevo texto, firmado el lunes por el mandatario estadounidense.

La nueva versión suspende temporalmente la admisión de refugiados y la entrega de visas para los nacionales de seis países de mayoría musulmana (Irán, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen), una medida que, según Washington, busca evitar que se infiltren potenciales terroristas en territorio estadounidense.

“Nada ha cambiado en el fondo: la prohibición generalizada de ingresar (a Estados Unidos) desde países de mayoría musulmana (menos uno) persiste”, declaró Chin.

Solamente Irak, que figuraba en la lista inicial, fue retirado en esta nueva versión.

James Robart, un juez federal de Seattle (estado de Washington) bloqueó temporalmente el 3 de febrero la aplicación de la primera versión del decreto en todo el territorio estadounidense, alegando que provocaría “un perjuicio irreparable”.

Posteriormente, la corte de apelaciones de San Francisco decidió mantener esta suspensión, al considerar que el gobierno no había demostrado la inminencia de graves riesgos para la seguridad de Estados Unidos.

En esa ocasión, el secretario de Justicia, Jeff Sessions, alegó que 300 personas que habían entrado a Estados Unidos con estatuto de refugiado eran objeto de una investigación del FBI por terrorismo, aunque no precisó si estos individuos procedían de los países afectados por el decreto.

– “Concesiones” –

El nuevo texto, que entrará en vigor el 16 de marzo, fue enmendado y atenuado con respecto a la versión del 27 de enero, que movilizó a decenas de miles de personas para pedir al gobierno que diera marcha atrás y provocó confusión y caos en varios aeropuertos.

Donald Trump espera no encontrarse con obstáculos jurídicos en esta ocasión, aunque sus opositores ya prometieron que darán batalla.

Uno de los cambios del nuevo texto es la supresión de la referencia a las minorías religiosas, una forma de evitar las acusaciones de estigmatización de los musulmanes.

Asimismo, los portadores de visas válidas y de permisos de residencia están explícitamente protegidos, algo que no quedaba claro en el anterior texto.

El ministro de Justicia del Estado de Washington, Bob Ferguson, quiso tomarse unos días para estudiar el nuevo texto, en el que reconoció que se habían producido algunas “concesiones”.

Uno de los aspectos principales que examina es su potencial impacto en este Estado del noroeste del país, en el que operan empresas que emplean a muchos extranjeros, como Amazon. Gigantes de la informática como AirBnB o Uber criticaron el decreto inicial.

A la espera de conocer la decisión de la justicia sobre el nuevo texto, el gobierno de Donald Trump se congratuló por su política de lucha contra los emigrantes clandestinos en la frontera mexicana.

– “Disuasión” –

Los agentes de inmigración ahora pueden arrestar a la mayoría de personas en situación irregular que se encuentren durante el ejercicio de su función, con excepción de quienes llegaron a territorio estadounidense sin papeles siendo niños.

Este refuerzo de los controles parece que ya sirvió para disuadir a los candidatos a la inmigración, ya que las detenciones de “personas no admisibles”, es decir, los inmigrantes clandestinos, en la frontera de Estados Unidos con México se redujeron un 40% entre enero y febrero, en lugar de aumentar.

“Estos primeros resultados muestran que la aplicación de las leyes tiene un impacto, que la disuasión tiene un impacto, y que una aplicación efectiva de los textos en materia de inmigración tiene un impacto”, celebró el secretario de Seguridad Interior, John Kelly.

Las asociaciones de defensa de los inmigrantes habían criticado la política de expulsiones de Barack Obama durante su presidencia, pero los temores de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos se intesificaron desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Con información de la agencia: AFP 





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