22 de Julio 2017

Jorge Benavides: “Pesa más dónde estoy que de dónde provengo”

Por: Manolo García



Hoy se conmemora el Día Mundial de la Población, un evento anual que busca tomar consciencia de los temas globales demográficos.

Esta fecha fue establecida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1989, en virtud de que dos antes la Tierra había alcanzado los cinco mil millones de habitantes.

Para conversar acerca del asunto, en el programa A Primera Hora estuvo como invitado Jorge Benavides,  investigador  asociado a la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), quien especificó que el próximo censo de población anunciado por el Gobierno no es importante para saber cuántos somos, sino dónde estamos.

¿Qué es el bono demográfico?

El bono demográfico es una descripción positiva de la realidad social, siempre y cuando sea aprovechada la oportunidad; por lo contrario, ese mismo escenario podría significar una bomba demográfica.

En 1954, Guatemala estuvo a punto de enfrentar su bono poblacional, pero debido a la llegada de Carlos Castillo Armas al poder y el inicio de la guerra interna, se perdió esa oportunidad.

No fue sino hasta 2007 cuando tuvimos de nuevo la oportunidad del bono demográfico. En la actualidad estamos viendo que los jóvenes podrían ser el mayor caudal productivo para el país si se le aprovechara como corresponde.

Se trata de una doble transición, yo diría que es una triple transición, que se describe a partir del promedio de crecimiento de la población mayor de edad, que para 2007 era de 18 años. En la actualidad es de 21.5 años.

En 1950 Guatemala era predominantemente urbana. En 2009 dejamos de ser población mayoritariamente indígena, para convertirnos en mayoritariamente mestiza.

Ahora no podemos perder de vista que ‘pesa más de dónde estoy que de dónde provengo. En términos sociológicos un gran tejido social que debe estudiarse con sumo cuidado.

La gente se mueve al área urbana…

Tenemos que ver si queremos aprovechar el bono poblacional o dejar que se convierta en una bomba demográfica. Sobre todo cuando vemos que las estadísticas relacionadas con el empleo juvenil que señala que hay 185 mil creados, pero se destruyen 150 mil. Al final sólo tenemos 35 mil creados netos cada año.

El resto de empleos va a caer al sector industrial o de servicios, y quienes se ocupan en esas áreas llegan arriba de los 25 años de edad.

En otras palabras todos los estudiantes graduados de educación media, no tienen un ingreso al empleo seguro. La mayoría va a caer a la economía sumergida, que desarrolla actividades sin contrato, con una rotación alta en su actividad laboral y con salarios no competitivos.

¿Y cómo capacitar a la juventud para qué sea competitiva?

Bono demográfico va de la mano con la capacidad de adquirir un empleo. Recordemos que ahora tenemos entraron al sistema educativo a personas que hace 12 años fueron capacitadas en el diseño software por ejemplo. Hoy los niños van a tener que ser formados con competencias para los próximos 15 o 20 años. No sabemos de qué van a depender sus empleos.

La revista Forbes publicó recientemente los retos de las empresas más grandes será la resolución de problemas y la adaptación al cambio. La competencia solo se obtiene ejercitándose.

¿Cómo se generó la explosión demográfica?

Sólo hay que ver cómo en 30 años la población creció en 50 por ciento a nivel mundial mil millones atrás. En 1800 las tasas de fertilidad y moralidad iban de la mano con las mejoras en áreas urbanas; la población estaba mejor concentrada, en esa época se dieron el descubrimiento de la preservación de alimentos… de la generación de medicinas y la esperanza de vida aumentó de los 30 a los 50 años.

En la década de 1980 se dio el segundo fenómeno de estabilidad de largo plazo de población. Llegamos a los 11 mil millones de habitantes a nivel mundial.

Ahora se vive más y se reproduce menos…

En Guatemala según datos de la Celade el promedio de hijos es de 2.7 hijos en mujeres en edad fértil y en Guatemala es de 1.3.

Hace 20 años era de 5.7, en 1980 de 6.2 y hasta 1950 era de 8 hijos por mujer en edad fértil.

Después de ese crecimiento la siguiente generación ha sido la mejor tasa de fertilidad. Eso significa que sus hijos tendrán menos descendencia. Por eso ya no se habla de explosión demográfica.

La educación es uno de los patrones culturales, en particular la educación de la mujer. Cuando se toman las decisiones en el hogar, uno debe abordar quien es el patrón de decisión; es la mujer. Es la única que tiene certeza del parentesco de los hijos. ¿Cuántos hijos se pueden tener… qué oportunidades de desarrollo se les dará a los hijos en el futuro…?

Según estadísticas, hoy nacerán en el mundo 350 mil niños.

Son 350 mil niños que nacen a diario en el 95 por ciento de países en desarrollo. Para Guatemala representan 350 mil niños al año… y mueren 77 mil al año.

Lo interesante es que no hay que perder de vista que en la actualidad hay una población que consume lo que produce y eso genera un mercado creciente para un segmento con capacidad de adquisición.

Eso es justamente lo que tiene que investigar el censo de población anunciado…

El censo no es tan importante para saber cuántos somos, sino dónde estamos. Antes se decía que la familia numerosa garantizaba la seguridad social de Guatemala.

Guatemala ha elevado la alfabetización de 50 sobre 85 por ciento; la mortalidad infantil de 39 a 20 por cada 1mil nacidos vivos… esas son los únicos resultados  favorables que se han cumplido en relación con las metas del milenio.

Escuche nuevamente el programa: ▼





.....