Nota de EU89.7

Sugieren compás de espera para conocer resultados del trabajo de la nueva Fiscal General

Con el cambio de Fiscal, en mayo, era de esperarse que hubiera un período de espera, en lo que la doctora Consuelo Porras toma posesión del Ministerio.

Manuel Villacorta, Doctor en Sociología Política, y Claudia Villagrán, catedrática universitaria, estuvieron como invitados en el programa A Primera Hora en el cual se discutieron diversos temas de la vida nacional.

Uno de ellos fue el relacionado con las expectativas que se tienen del trabajo de la nueva Fiscal General y jefa del Ministerio Público (MP), María Consuelo Porras Argueta.

Ambos coinciden en que es prematuro encontrar resultados a sus acciones, habida cuenta de que lleva poco tiempo en el puesto y porque sus resultados deben analizarse en el contexto institucional, no personal.

MANUEL VILLACORTA

No debemos caer en la personalización del poder de un Fiscal General. Debemos verlo como el Ministerio Público. No es recomendable hacer una comparación personal con la administración de la exfiscal Thelma Aldana.

Con el cambio de Fiscal, en mayo, era de esperarse que hubiera un período de espera, en lo que la doctora Consuelo Porras toma posesión del Ministerio.

La conferencia del MP que brindó junto al jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) Iván Velásquez, podría ser una señal de que se comienzan a mover las ruedas de ese trabajo conjunto.

“Lo que preocupa es que los ritmos a los que nos habían acostumbrado, evidentemente, no serán los mismos, porque el estilo de Porras es diferente y porque las alianzas anteriores entre el MP, la Cicig y el Ministerio de Gobernación ya no son las mismas”.

CLAUDIA VILLAGRÁN

La institucionalidad debería funcionar independientemente de quien encabece la institución. Hay una situación de acomodo en el MP, que es normal. Pero sí estamos siendo muy duros en exigir soluciones rápidas, porque hay procesos que vienen en camino.

Si yo fuera la fiscal quisiera que mi primera acción fuera irrebatible. Que mi caso fuera sólidamente fundamentado. Lo que ocurre es que Thelma Aldana nos dejó en ascuas, cuando anunció que en los próximos ocho días se iba a presentar un antejuicio contra el Presidente.