Nota de EU89.7
Diputados: unos a favor y otros en contra de amnistiar delitos de lesa humanidad

El diputado Fernando Linares Beltranena presentó la iniciativa 5377 que propone reformas a la Ley de Reconciliación Nacional.

El año pasado, el diputado Fernando Linares Beltranena, respaldado por otros parlamentarios; entre estos, Jaime José Reglado Oliva y Estuardo Ernesto Galdámez Juárez, presentó la iniciativa 5377 que propone reformas a la Ley de Reconciliación Nacional.

La propuesta busca una amnistía total para delitos cometidos contra los derechos humanos. La Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales dictaminó de forma favorable, pero la de Derechos Humanos la desaprobó.

La discusión, respecto de estas reformas propuestas, está a punto de desarrollarse en el pleno.

Para platicar al respecto, el programa A Primera Hora se comunicó con los parlamentarios Manuel Conde Orellana, del Partido de Avanzada Nacional (PAN); Enrique Álvarez, de Convergencia; Fernando Linares Beltranena, también del PAN, y Orlando Blanco, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Manuel Conde Orellana

¿El Congreso no tiene otras prioridades, que estar viendo el tema de reconciliación?

No creo que haya otro tema más importante que el de la reconciliación. La reconciliación es un tema de prioridad. El eje de la reconciliación se ha quedado olvidado desde 1995 cuando el presidente Ramiro De León Carpio disolvió Comisión de Reconciliación, les dio la Orden del Quetzal a sus integrantes y los mandó para su casa.

La reconciliación es prioridad. Sobre esa base, de que hay otros temas prioritarios, es una opinión que no comparto. Guatemala esta presionada por organizaciones nacionales e internacionales para volver a la confrontación. Nos están llevando a heredar odio.

Ese capítulo lo debemos cerrar, ser creativos y sobreponernos. Pero algunas voces que quieren seguir polarizando al país. El Congreso es el foro donde debemos hacer una discusión con altura, con compromiso nacional.

¿Está de acuerdo con promover una ley para encontrar desaparecidos y reconciliar al país?

Sí, pero hay que iniciar un programa nacional, comprometido, no sesgado con participación de antropólogos forenses que tienen vínculos con una las partes, sino efectuando una investigación científica de altura. Claro que eso ayudaría a la reconciliación.

La reforma a la Ley de Reconciliación Nacional tiene dos dictámenes, uno favorable y otro no. Eso ya obliga escuchar los argumentos de ambos dictámenes. El objetivo debe ser uno: el interés nacional.

La discusión tendrá que darse con ánimo patriótico, con compromiso nacional. Siempre ha habido una excusa para retrasar el debate.

Enrique Álvarez

¿La iniciativa de reforma podría ser un punto final para el debate y luego la reconciliación?

Sostengo que Guatemala tiene prioridad en todos los sentidos. Sin duda la reconciliación debería ser una prioridad, como también deberían serio la pobreza, la desnutrición infantil. Ahora, ¿cómo encaramos ese proceso de conciliación? Ese es el problema.

Una iniciativa que solo aborda uno de los aspectos, difícilmente podría contribuir a eso. El abordaje debe ser integral, que contemple reconciliación, debe contemplar dos elementos indispensables: la búsqueda de la verdad, y promover la búsqueda de desaparecidos que son más de 45 mil.

El tema que nos ocupa es que esta ley promueve una amnistía general, tiene graves limitaciones legales y no resuelve nada. El tema de punto final, que fue acordado en Argentina, por ejemplo, fue echado para atrás en ese país. No funcionó.

Además, hay que tener presente el derecho internacional, que es reconocido en Guatemala. Hay legislación que prohíbe… limita la amnistía para delitos que son imprescriptibles.

Legislar una amnistía general no es sano. No podemos convertirnos en jueces y partes y decir quién puede ser perdonado y quién no.

El problema central en este momento son los delitos de lesa humanidad. La línea de mando se puede buscar en cualquiera de los dos bandos. No veo limitación. Pero no podemos hacerlo sobre la base de una ilegalidad. La amnistía es inconstitucional.

Fernando Linares Beltranena

Una posición es que la iniciativa viola la Constitución

Es precisamente para defender la Constitución que yo presenté la iniciativa. Yo soy el responsable. Yo asumo la responsabilidad de eso. La reconciliación van 22 años que no se ha cumplido. Sigue generando venganza y resarcimiento.

Muchos se han ganado la vida con la comisión de los resarcimientos. Ya es tiempo de detenernos en aras de la Constitución.

Nadie habla de imprescriptibilidad, hablemos de retroactividad. Es totalmente válida una amnistía reciproca de hace 22 años, que no ha sido cumplida. Tenemos que darle vida a la reconciliación para que ahora sí haya paz en Guatemala.

¿La iniciativa trata de que se olvide la corrupción y la Cicig?

Esto no tiene nada que ver Cicig. Esos son guerrilleros ideológicos de izquierda contra la reconciliación. Es tiempo de ponerle fin a eso. Estoy en contra de la ley de búsqueda de personas, porque es un subterfugio para seguir buscando resarcimiento para las personas que han vivido de este conflicto.

Orlando Blanco

Nosotros consideramos que todos los temas son importantes, pero hay que tratarlos en su momento y en su justa dimensión. Por muy escabrosos que sean los temas hay que abordarlos. En cuanto a esta iniciativa de ley, técnicamente está mal hecha, tiene muchos errores. En cuanto a la orientación, ¿por qué en este momento?

Según nosotros, es parte de una estrategia política de lanzar varios temas: la reconciliación, los antejuicios, la Corte de Constitucionalidad… eso va más allá de si pasa o no pasa la reforma.

El objetivo político; es mantener en agenda pública temas que polaricen a la población durante el proceso electoral que se avecina. Es necesario abordarlo a nivel nacional y buscar rutas. Pero en este momento parece una estrategia política.

Y la posición de la UNE sobre el asunto, de cara a la convocatoria de elecciones

El tema de la reconciliación es importantísimo de cara a las contradicciones que han marcado la historia del país, la de la víctima y del victimario, es algo toral en una cultura de paz. No sé si esa iniciativa conlleva es objetivo.

Lo que hemos identificado es que tiene deficiencias e inconstitucionalidades. El tema es importante, pero el impulso de esa ley y un paquete de leyes lo entendemos como una estrategia política de cara al proceso electoral, de manera de captar el voto conservador, el voto de derecha, el voto fundamentalista. Están en su derecho de hacerlo.

La reconciliación no se va a alcanzar con una ley sino generando una cultura de paz, no solo enfrentando la polarización del pasado, sino la actual. Es un tema que nos enfrenta por la judicialización de la política y politización de la justicia que se ha dado.

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