Nota de EU89.7

Japonés que se casa con un holograma; su amor virtual

Cerca de unos 40 invitados pudieron ver de primera mano esta singular boda en la que Akihiko Kondo se casaba con Miku.

Un japonés de 35 años se casó con un holograma. La boda, celebrada hace una semana, unió en matrimonio a Akihiko Kondo y la cantante de realidad virtual Hastsune Miku, una joven de 16 años animado con ojos de platillo y largas coletas de color aguamarina.

Kondo vive desde marzo con esta mujer holograma, que habla y se mueve en un dispositivo de escritorio de US $2 mil 800 desarrollado por la compañía Gatebox.

El novio, que asegura “estar enamorado de todo el concepto de Hatsune Miku”, ha gastado dos millones de yenes (unos US $17 mil 600) en una ceremonia formal en una sala de Tokio. A la boda no asistió la madre del novio ni ninguno de sus familiares, que no entienden la decisión del joven.

Una boda singular

Cerca de unos 40 invitados sí pudieron ver de primera mano esta singular boda en la que Akihiko Kondo se casaba con Miku, presente en la ceremonia en forma de una pequeña muñeca de peluche a la que el novio le puso el anillo. Al parecer, el hombre duerme cada noche con esta muñeca.

“Siempre he estado enamorado de Miku-san. He estado pensando en ella todos los días”, ha explica el feliz novio en declaraciones a AFP una semana después de la boda.

A pesar de que la ceremonia tiene una dudosa validez legal, la compañía Gatebox ha emitido un “certificado de matrimonio”, que confirma que un humano y un personaje virtual se han casado “más allá de las dimensiones”. Aseguran que no es la primera. Según Kondo, Gatebox ha emitido más de 3 mil 700 certificados para matrimonios “multidimensionales” y algunas personas le han enviado mensajes de apoyo.

Es un hombre común

Como hombre “casado”, Kondo se considera un hombre común. Explica que cada día su esposa holográfica lo despierta y lo envía a su trabajo como administrador en una escuela. Por la noche, cuando él avisa que va en camino, ella enciende las luces de la casa y más tarde le avisa de la hora de irse a dormir.

Kondo se enamoró de la cantante virtual Miku tras muchos fracasos y encuentros complicados con mujeres del mundo real. Según explica, las niñas y las jóvenes se burlaban de él, y que de mayor tuvo una mala experiencia con una mujer que lo acosaba, por lo que decidió que nunca se casaría.

Sin embargo, no ha cumplido la promesa pues finalmente ha pasado por el altar con esta mujer virtual. “Miku-san es la mujer que amo y también la que me salvó”, asegura, señalando que los personajes bidimensionales no pueden engañar, envejecer o morir, señala. “No estoy buscando esto en mujeres reales. Es imposible”.

Incluso en Japón, donde las extravagancias de este tipo son más habituales y donde hay mucha afición al anime y al manga, la boda de Kondo ha causado una gran sorpresa. El singular novio quiere ser reconocido como una “minoría sexual” que no puede ni imaginarse la idea de salir con una mujer de carne y hueso.

Con información de agencia AFP