La Federación Mexicana de Fútbol lanzó un ultimátum en medio de la disputa con clubes por liberar jugadores que tenían compromisos clave con sus equipos en torneos en curso.
La Federación Mexicana de Fútbol encendió la polémica al emitir un ultimátum a los primeros doce jugadores convocados para la Copa del Mundo, exigiendo su presencia inmediata en el Centro de Alto Rendimiento. La advertencia fue clara: quien no se presentara antes de las 20:00 horas quedaría automáticamente fuera del torneo. La decisión refleja la urgencia del cuerpo técnico por consolidar el grupo, pero también deja entrever tensiones internas en la planificación del equipo nacional.
El mensaje representa un giro inesperado respecto a permisos previamente otorgados por el seleccionador Javier Aguirre, quien habría permitido a futbolistas como Alexis Vega y Jesús Gallardo disputar compromisos con sus clubes. Ambos jugadores estaban contemplados para participar en un encuentro clave con Toluca frente a Los Angeles FC, lo que generó inconformidad entre otros equipos del fútbol mexicano que también aspiraban a contar con sus seleccionados en instancias decisivas del torneo local.
Polémica en la Selección Mexicana
La controversia no se limita a la logística, sino que alcanza el plano deportivo. Diversas voces cuestionan la utilidad de concentrar a un grupo reducido de jugadores cuando las principales figuras del combinado nacional militan en el extranjero y no estarán disponibles en esta fase de preparación. Surge entonces una interrogante válida: ¿puede el técnico avanzar significativamente en la construcción del equipo sin sus piezas más determinantes? Para algunos analistas, los futbolistas convocados habrían aprovechado mejor su tiempo compitiendo en la recta final del torneo Clausura.
A esto se suma la discusión sobre ausencias notables en la convocatoria, como las de Diego Laínez y Marcel Ruiz, quienes atraviesan un buen momento deportivo. Aunque aún existe la posibilidad de ajustes de última hora, la incertidumbre domina el entorno del equipo. Mientras tanto, México se prepara para una serie de amistosos internacionales que servirán como termómetro antes del debut mundialista, en un contexto donde las decisiones técnicas y administrativas están bajo un intenso escrutinio.


