La participación del coro infantil PS22 Chorus provocó un intenso debate en redes sociales, donde hubo desde elogios por su talento hasta críticas por el mensaje y el momento elegido para su presentación.
El histórico espectáculo de medio tiempo de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina dejó momentos memorables con las actuaciones de Shakira, Madonna, BTS, Justin Bieber, Burna Boy, Los Muppets y Gustavo Dudamel. Sin embargo, uno de los segmentos que más conversación generó no estuvo protagonizado por una estrella de la música, sino por un grupo de niños.
Se trata del PS22 Chorus, un reconocido coro infantil de Staten Island, Nueva York, que apareció durante la parte final del espectáculo acompañado por Coldplay y otros artistas invitados. Aunque muchos espectadores destacaron la emotividad de su interpretación, otros cuestionaron la decisión de incluir niños en un evento rodeado de polémicas políticas y sociales.
Un coro con reconocimiento internacional
El PS22 Chorus está integrado por estudiantes de cuarto y quinto grado de una escuela pública de Staten Island y desde hace casi dos décadas ha ganado fama internacional gracias a sus interpretaciones musicales compartidas en internet.
El grupo ha participado en ceremonias de los premios Óscar, eventos presidenciales en Estados Unidos y presentaciones junto a artistas como Lady Gaga y Coldplay. Su inclusión en la final del Mundial respondió a la intención de la FIFA y Global Citizen de promover el acceso a la educación mediante la música y el deporte.
Las críticas no tardaron en aparecer
Apenas terminó la actuación, las redes sociales comenzaron a llenarse de comentarios encontrados.
Algunos usuarios aseguraron que la presencia del coro rompía con el ritmo del espectáculo y compararon la escena con una presentación escolar.
Uno de los mensajes más compartidos decía: "¿Pero por qué están cantando unos niños en el descanso de la final del mundial como si fuese esto la actuación de final de curso de sexto de primaria?".
Otros consideraron que el contraste entre el mensaje de paz transmitido por los niños y el contexto político del evento resultaba contradictorio.
En otra publicación se leía: "Qué hipocresía, muy lindo el show del mundial de paz, love, unión y niños festejando, pero en el palco tienes al presidente Trump y todo el trasfondo oscuro detrás de él".
También hubo críticas relacionadas con las políticas migratorias en Estados Unidos. Un usuario escribió: "Está curioso montar un show del descanso en un Mundial en el que cantan un grupo de niños cuyos padres y madres serían perseguidos y seguramente deportados en el país que organiza el Mundial".
Estas publicaciones comenzaron a viralizarse mientras se desarrollaba la final y reflejaron cómo el espectáculo terminó mezclándose con debates políticos que fueron más allá del futbol.
También hubo mensajes de apoyo
No todas las reacciones fueron negativas. Muchos espectadores destacaron la calidad vocal de los niños y señalaron que el coro aportó uno de los momentos más emotivos del espectáculo.
Entre los mensajes positivos compartidos en redes apareció uno que decía: "Mi vidaaaaaa. Los niños, cantando, me encantan. Los amo. Hermoso show, de los artistas, divino todo. Espectacular la final del Mundial".
Otros usuarios recordaron que el PS22 Chorus ha dedicado gran parte de su historia a promover valores como la educación, la inclusión y la creatividad, por lo que consideraron apropiada su presencia en un espectáculo con fines benéficos.
Un espectáculo con un objetivo social
La FIFA explicó previamente que el primer show de medio tiempo de una final mundialista fue organizado junto con Global Citizen para apoyar el Fondo de Educación FIFA Global Citizen.
La campaña busca recaudar 100 millones de dólares destinados a proyectos educativos y de acceso al deporte para niños de diferentes partes del mundo.
Precisamente por ese motivo se invitó al PS22 Chorus, considerado un ejemplo del impacto que pueden tener la música y la educación en la vida de los jóvenes.





