Nota de EU89.7
Las cicatrices del Hospital Roosevelt después del atentado

La seguridad ha cambiado en este centro asistencial

En varias áreas del Hospital Roosevelt se pueden observar las marcas que reflejan el terror que se vivió durante el atentado ocurrido el miércoles pasado.

Las paredes y vidrios hay perforaciones de bala de alto poder. Son las cicatrices de un hecho que generó miedo y zozobra a pacientes, personal médico y administrativo de este centro asistencial.

Seguridad

Dos días después, el Roosevelt únicamente ha recibido a 315 pacientes, mientras que en un día normal se atienden entre 250 a 300 personas.

La seguridad ha cambiado, únicamente se permite el ingreso a pie. La entrada principal hay agentes de tránsito, de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ejército.

El ambiente de incertidumbre es notorio. Los trabajadores de mantenimiento llevan a cabo sus rutinas, mientras los doctores esperan atender a los pocos pacientes que llegan.

Con información de Karla Marroquín