Nota de EU89.7
La desnutrición aguda aumentó un 3.7 por ciento en Guatemala

Los índices de desnutrición son particularmente elevados entre las poblaciones indígenas guatemaltecas, con un 61 por ciento.

Los casos de desnutrición aguda en niños guatemaltecos menores de cinco años se incrementaron un 3.7 por ciento en las primeras diez semanas del 2019, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Según las estadísticas del Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Siinsan) divulgadas hoy, entre el 1 de enero y el 9 de marzo pasado se registraron en el país 2 mil 141 casos.

En el mismo periodo del 2018 la institución registró 2 mil 065 casos de desnutrición aguda, es decir, 76 menos.

En 11 de los 22 departamentos ocurrieron alzas de esta enfermedad, entre ellos Petén, que de 54 casos en 2018 pasó a 117 en 2019, con un incremento de 116.6 por ciento.

Otros departamentos afectados

Los otros departamentos con incremento de desnutrición aguda son Quiché, que pasó de 58 a 97 casos, lo que representó un aumento de 67.2 por ciento; El Progreso, de 58 a 97 (58.3 por ciento), y Sacatepéquez de 82 a 119 (45.1 por ciento).

La institución da cuenta de que también en Escuintla se incrementaron los casos de 208 a 286, es decir, un 36.8 por ciento; en Huehuetenango pasaron de 145 en 2018 a 191 en 2019, un 31.7 por ciento más.

Mientras que en Chiquimula se incrementaron en 23.3 % al pasar de 73 casos entre el 1 de enero y 9 de marzo de 2018 a 90 en el mismo periodo de este año.

Baja Verapaz pasó de 53 a 63 casos (18.9 por ciento), Zacapa de 39 a 42 (7.7 por ciento), Guatemala de 246 a 261 (6.1 por ciento) y Suchitepéquez de 69 a 71 (2.9 por ciento de aumento).

Los otros once departamentos tuvieron descensos que van del 8.9 hasta el 51.7 por ciento.

Se reduce la cantidad de muertes

Pese al aumento de los casos, las muertes se redujeron en 62.5 por ciento, según la Siinsan, que señala que en las primeras diez semanas del año pasado se registraron 8 muertos, mientras que en el mismo periodo del 2019 solo fueron tres.

Las ocho muertes se registraron en Quetzaltenango (2) Alta Verapaz (2) y en Zacapa, Huehuetenango, Sacatepéquez y San Marcos (1), respectivamente; mientras que las tres muertes de este año fueron en Huehuetenango (2) y Alta Verapaz (1).

Si bien la desnutrición en Guatemala ha disminuido del 55 por ciento en 1995 al 46.5 por ciento en 2014-2015, sigue siendo la más alta de América Latina y El Caribe y una de las más elevadas del mundo, superando a la de países con un ingreso per cápita mucho más bajo, como Bangladesh o Etiopía.

Los índices de desnutrición son particularmente elevados entre las poblaciones indígenas guatemaltecas, con un 61 por ciento.

En Guatemala, la prevalencia de la desnutrición crónica en los niños menores de 5 años ronda el 50 por ciento, una cifra que puede aumentar en el interior del país y en las zonas indígenas, mientras que la obesidad y sobrepeso han ido creciendo.