Nota de EU89.7
Informe del PNUD refleja el descontento en América Latina sobre injusticia y desigualdad

Las manifestaciones que están ocurriendo en América Latina y el Caribe son una muestra de que, a pesar de décadas de crecimiento económico y prosperidad, persisten las percepciones de injusticia y pérdida de dignidad.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo dio a conocer el Informe sobre Desarrollo Humano 2019, titulado “Más allá del ingreso, más allá de los promedios, más allá del presente: desigualdades del desarrollo humano en el siglo XXI”.

El Informe sobre Desarrollo Humano, pionero en el uso de una aproximación más holística para medir el progreso de los países más allá del crecimiento económico, afirma que, a la vez que se están reduciendo las brechas en las necesidades más básicas una nueva generación de desigualdades está emergiendo.

Estas nuevas brechas se están articulando en torno a cuestiones como la tecnología, la educación y la crisis climática, reflejando las nuevas capacidades necesarias para prosperar en el siglo XXI.

Nuevo rostro de la desigualdad

Las manifestaciones que están ocurriendo en América Latina y el Caribe son una muestra de que, a pesar de décadas de crecimiento económico y prosperidad, persisten las percepciones de injusticia y pérdida de dignidad, en especial entre la clase media y la población históricamente marginada de esta región.

“Diferentes desencadenantes están llevando a la ciudadanía las calles: el coste de un tiquete de tren, el precio del petróleo, la demanda de libertades políticas, la reivindicación de justicia y equidad… Es el nuevo rostro de la desigualdad y, tal y como afirma el Informe sobre Desarrollo Humano, la desigualdad tiene solución”, señala el Administrador del PNUD, Achim Steiner.

El Informe destaca que en América Latina y el Caribe, la percepción de injusticia respecto a la distribución de la riqueza ha aumentado desde 2012, recuperando niveles de finales de la década de 1990.

Propone políticas para abordarla

Además, el informe analiza la desigualdad más allá del ingreso, más allá de los promedios y más allá del presente, y propone una serie de políticas para abordarla.

De entre los primeros 50 países de mayor desarrollo humano en el mundo, Argentina tiene el índice más alto de desigualdad en cuanto a esperanza de vida, y Chile el índice más alto de desigualdad en cuanto a ingresos.

“Abordar la desigualdad es algo que nos concierne a todos”, afirma Pedro Conceição, Director de la Oficina encargada del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD. “Debemos descartar la falsa creencia de que un mayor crecimiento conlleva una mayor desigualdad, o de que una mayor igualdad inevitablemente supone una reducción del crecimiento”.

Según indica el Informe, muchas desigualdades de América Latina según la pertenencia a un grupo se remontan a la época colonial.

“Tradicionalmente, la desigualdad se asocia a patrones de exclusión económica, social y política. En este sentido, independientemente de su importancia normativa, esta situación conlleva costos sociales y económicos significativos para la sociedad”, afirma el Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Luis Felipe López-Calva.

Nuevos factores para impulsar logros en el desarrollo

    • El Informe identifica la tecnología y el cambio climático como dos fuerzas que parecen encaminadas a dar forma a los logros de desarrollo humano en las próximas décadas.
    • Recomienda políticas que no solo tomen en cuenta los ingresos, sino que también vayan más allá, y que se sustenten en intervenciones que abarquen todo el ciclo de vida y se inicien incluso antes del nacimiento.
    • Argumenta que la tributación no debe considerarse de forma aislada, sino como parte de un sistema coherente de políticas para el desarrollo humano, que incluya el gasto público en salud y educación, y políticas fiscales que hagan viable nuevos estilos de vida, reduciendo emisiones de carbono.

 

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