Nota de EU89.7
VIDEO. Aficionados del Marsella celebraron a lo grande el triunfo contra el PSG

El Marsella rompió una racha de ocho años de no ganarle al Paris Saint-Germain y recibieron a los futbolistas como héroes en la ciudad.

El Olympique de Marsella derrotó este domingo al Paris Saint-Germain en una edición más de ‘le classique’ como es conocido en francés.

Desde hace varios años el dominio era absoluto del Paris Saint-Germain, ya que el Marsella no ganaba un clásico francés desde hace 8 años, cuando el PSG aún no fichaba a sus grandes estrellas.

Este domingo en un duelo intenso en el Parque de los Príncipes, el OM rompió la mala racha de ocho años y lo celebraron a lo grande, pero sin distanciamiento social, algo que ha sido fuertemente criticado por usuarios en redes sociales.

El PSG no se quedará con los brazos cruzados con el tema Neymar

El PSG aportó su apoyo este lunes a su jugador estrella Neymar que afirma haber sido víctima de insultos racistas el domingo durante el “Clásico” perdido en casa (1-0) contra Marsella.

“El París Saint-Germain apoya firmemente a Neymar, que informó haber sido víctima de insultos racistas por un jugador rival (…) El París Saint-Germain cuenta con la comisión de disciplina de la LFP para investigar y poner luz sobre estos hechos”, indicó el campeón de Francia y subcampeón de Europa en un comunicado.

La comisión de disciplina de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) francesa tratará el miércoles las cinco tarjetas rojas mostradas en el Clásico.

Los miembros de la comisión independiente están encargados de determinar el número de partidos de suspensión para Neymar, Layvin Kurzawa y Leandro Paredes, del PSG, y Darío Benedetto y Jordan Amavi, del Marsella, todos expulsados en el descuento tras una batalla multitudinaria.

Según el baremo disciplinario de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) utilizado como referencia por la Ligue 1, un jugador culpable de un “acto de brutalidad/golpe” puede recibir hasta siete partidos de suspensión si el hecho ocurre fuera de una acción de juego, sin desembocar en una lesión.

Ese podría ser el caso para Kurzawa, que dio un puñetazo en la cara de Amavi, que intentó un gesto similar como respuesta.