Boca Juniors selló su clasificación a la final de la Copa Sudamericana tras vencer por 1-3 al Vasco da Gama en el estadio Maracaná, gracias a un gol agónico de Leandro Paredes en el minuto 88. El conjunto argentino remontó la eliminatoria después de la derrota por la mínima sufrida en La Bombonera y volvió a demostrar su jerarquía en una noche decisiva. Ahora, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena espera rival entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque para disputar el título continental el próximo 21 de noviembre, en el Estadio Metropolitano de Barranquilla.
El conjunto xeneize salió decidido a revertir el resultado desde el inicio y encontró la ventaja apenas en el minuto 4, cuando Lautaro Di Lollo aprovechó un saque de esquina de Lautaro Blanco para imponerse por arriba y marcar de cabeza. Boca mantuvo la presión y amplió su ventaja antes del descanso, después de que un error defensivo de Vasco permitiera a Miguel Merentiel recibir el balón en una posición favorable y definir con tranquilidad ante el guardameta Léo Jardim. Con el 0-2, los argentinos igualaron el marcador global y dejaron contra las cuerdas al equipo brasileño, que no encontró respuestas ante la intensidad de su rival.
Boca espera rival
Vasco da Gama reaccionó tras el descanso con cambios ofensivos que le permitieron recuperar terreno y aumentar la presión sobre la defensa visitante. La insistencia dio resultado en el minuto 66, cuando el uruguayo Puma Rodríguez aprovechó un centro desviado de Cuiabano para conectar un potente remate y establecer el 1-2, un resultado que devolvía la esperanza a los locales y acercaba la eliminatoria a la tanda de penaltis. En ese momento apareció Paredes, quien regresó a la competición tras recuperarse en tiempo récord de una lesión muscular. El centrocampista argentino ingresó para reforzar al equipo y terminó convirtiéndose en el héroe de la noche con un espectacular disparo desde fuera del área en el minuto 88, cuyo efecto sorprendió a Jardim y sentenció el encuentro.
Con esta victoria, Boca Juniors volverá a disputar una final internacional tres años después de perder ante Fluminense en la definición de la Copa Libertadores. El club argentino buscará conquistar su tercera Copa Sudamericana, torneo que ya ganó en 2004 y 2005, para ampliar su palmarés continental y reafirmar su protagonismo en el fútbol sudamericano.
La clasificación representa también un impulso anímico para un equipo que supo sobreponerse a la derrota de la ida y responder en uno de los escenarios más exigentes de Brasil. En el otro extremo, Vasco da Gama deberá asimilar una eliminación dolorosa y concentrarse en su lucha por evitar el descenso en el Campeonato Brasileño.




