La Vuelta a Guatemala 2026 continuará este miércoles 28 de octubre con la disputa de su sexta etapa, un recorrido de 147 kilómetros entre San Cristóbal, Totonicapán, y San Pedro Sacatepéquez, San Marcos. Con la competencia en su segunda mitad, los pedalistas afrontarán una jornada que combinará varios pasos por circuito, tramos de carretera y sectores montañosos, en un trayecto que exigirá mantener el ritmo y administrar las fuerzas de cara a la recta final de la carrera.
El recorrido comenzará con sectores que incluyen el Monumento al Migrante, la autopista, Salcajá y Paxtocá, donde el pelotón deberá completar cinco vueltas al circuito establecido por la organización. Esta primera parte pondrá a prueba la concentración y la capacidad de posicionamiento de los corredores, especialmente ante los cambios de ritmo y los posibles intentos de fuga. Posteriormente, la caravana avanzará hacia Quetzaltenango y Palestina de los Altos, antes de continuar rumbo a la meta en San Pedro Sacatepéquez. La variedad del trazado obligará a los equipos a adaptar su estrategia según el desarrollo de la etapa.
La topografía de la sexta etapa de la Vuelta a Guatemala
Por sus características, el recorrido podría favorecer a los ciclistas versátiles, capaces de sostener un ritmo elevado en los tramos de carretera y responder a las exigencias de los sectores con desnivel. Los escaladores tendrán una oportunidad para marcar diferencias en la parte montañosa, mientras que los corredores con buena resistencia y capacidad para rodar en grupo podrían aprovechar los sectores menos exigentes para controlar las fugas. No obstante, el perfil exacto de las pendientes y las condiciones del viento serán factores importantes para determinar qué tipo de corredor puede sacar mayor provecho de la jornada.
La sexta etapa también repartirá puntos en tres metas volantes, ubicadas en el segundo paso por Salcajá, en el kilómetro 24; el cuarto paso por ese sector, en el kilómetro 58,4; y el aeropuerto de Quetzaltenango, en el kilómetro 97,5.
Además, el trazado contempla premios de montaña en Palestina, de primera categoría, en el kilómetro 125, y Santa Irene, de cuarta categoría, en el kilómetro 131,7. Estos puntos pueden resultar determinantes para las clasificaciones secundarias y para los corredores que busquen protagonismo en las fugas. Con la meta cada vez más cerca, la jornada representa una nueva oportunidad para buscar diferencias y preparar el terreno para las etapas decisivas de la Vuelta a Guatemala.




