El experimentado centrocampista sufrió una doble fractura del hueso cigomático durante el enfrentamiento ante la Juventus y se perderá lo que queda de temporada con el Milan.
La selección de Croacia ha encendido las alarmas tras conocerse la delicada situación de su capitán, Luka Modric, quien no podrá disputar el tramo final de la temporada con el AC Milan. El experimentado centrocampista sufrió una doble fractura del hueso cigomático durante el enfrentamiento ante la Juventus, una lesión que requiere intervención quirúrgica y que lo obliga a cerrar anticipadamente su participación en la Serie A. La noticia ha generado preocupación tanto en su club como en el entorno de la selección nacional, especialmente por la cercanía de compromisos internacionales de alto nivel.
El incidente ocurrió en la recta final del partido, cuando Modrić protagonizó un fuerte choque de cabezas con Manuel Locatelli al disputar un balón aéreo. El impacto fue evidente de inmediato: el croata quedó visiblemente afectado, solicitó el cambio y abandonó el campo con signos claros de dolor. Aunque regresó brevemente con hielo en el rostro, la inflamación bajo su ojo izquierdo anticipaba la gravedad del golpe. Posteriormente, los exámenes médicos confirmaron el peor escenario, obligando a tomar decisiones urgentes respecto a su tratamiento.
¿Luka Modric estará en el Mundial?
A pesar del impacto inicial de la lesión, las primeras informaciones provenientes de Croacia ofrecen un atisbo de esperanza. Diversas fuentes aseguran que Modrić podría llegar en condiciones al próximo Mundial en Estados Unidos, aunque probablemente deba jugar con una máscara protectora, similar a la que utilizó Joško Gvardiol durante el Mundial de Catar 2022. Este recurso permitiría al mediocampista mantenerse activo sin comprometer su recuperación, una solución que ya ha demostrado ser eficaz en el fútbol moderno.
Sin embargo, el panorama no deja de ser preocupante para Croacia. A la baja temporal de Modrić se suma la lesión de Gvardiol y la reciente recuperación de Mateo Kovačić, quien apenas comienza a retomar ritmo competitivo. Este contexto plantea un desafío significativo para el cuerpo técnico, que deberá gestionar cuidadosamente la preparación del equipo. La experiencia y liderazgo de Modrić serán difíciles de reemplazar, por lo que su evolución física será seguida con máxima atención en las próximas semanas.


