Solo cuatro selecciones que han disputado un Mundial nunca lograron anotar; el caso más reciente ocurrió en la edición de 2006.
A lo largo de la historia de la Copa Mundial de la FIFA, decenas de selecciones han logrado dejar huella con títulos, goleadas o actuaciones memorables. Sin embargo, también existe un reducido grupo de equipos que, pese a haber disputado el torneo más importante del fútbol, nunca consiguieron anotar un gol. Desde la primera edición en 1930 hasta el certamen que se celebrará en 2026, un total de 80 países han participado en la Copa del Mundo, pero únicamente cuatro selecciones permanecen con su casillero en cero.
El primer caso corresponde a Indonesia, que participó en el Mundial de 1938 bajo el nombre de Indias Orientales Holandesas. Su paso por el torneo fue breve, ya que perdió 6-0 frente a Hungría en su único partido y quedó eliminada de inmediato. Décadas después apareció República Democrática del Congo, que en 1974 compitió como Zaire. El combinado africano cayó en sus tres encuentros y sufrió una histórica derrota de 9-0 ante Yugoslavia, cerrando su participación sin goles a favor.
Otros casos de selecciones mundialistas sin gol
Otro equipo que integra esta lista es China, que debutó en la Copa del Mundo de 2002. La selección asiática perdió 0-2 contra Costa Rica, 0-4 frente a Brasil y 0-3 ante Turquía, despidiéndose sin poder marcar. El último caso es el de Trinidad y Tobago en Alemania 2006. Aunque logró un meritorio empate sin goles en su estreno, no consiguió convertir en ninguno de sus tres partidos y también abandonó el torneo con la cuenta vacía.
De cara al Mundial de 2026, existe la posibilidad de que esta estadística cambie. La República Democrática del Congo tendrá una nueva oportunidad de romper la sequía si logra marcar en un grupo que compartirá con Portugal, Colombia y Uzbekistán. Además, selecciones debutantes como Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán intentarán estrenarse en las redes para evitar unirse a este peculiar listado histórico que nadie desea integrar.


