A lo largo de la historia de los mundiales, los aficionados han creado sus propias mascotas no oficiales, personajes improvisados que nacieron en las tribunas, en las calles o en redes sociales y que, sin formar parte de la organización, terminaron convirtiéndose en símbolos culturales de cada torneo.
Aunque la FIFA ha desarrollado mascotas oficiales desde Inglaterra 1966 con el famoso Willie, la creatividad de los hinchas ha dado vida a personajes alternativos que muchas veces alcanzan enorme popularidad entre los aficionados.
Uno de los casos más recordados ocurrió durante el Mundial de Sudáfrica 2010. Mientras la FIFA promovía a Zakumi como mascota oficial, en redes sociales y entre aficionados apareció una ola de memes y caricaturas inspiradas en el pulpo Paul, el animal alemán que supuestamente predecía resultados de los partidos. Aunque nunca fue parte del torneo oficialmente, el pulpo terminó siendo uno de los personajes más comentados del campeonato tras acertar múltiples resultados, incluida la final entre España y Países Bajos.
En Brasil 2014 también surgieron figuras creadas espontáneamente por aficionados. En ciudades sede aparecieron caricaturas de capibaras, tucanes y jaguares vestidos con camisetas de selecciones nacionales. Algunas se volvieron virales en internet y fueron utilizadas por bares, comercios y artistas callejeros como representaciones alternativas del espíritu mundialista.
Rusia 2018 tuvo otro fenómeno inesperado. Mientras Zabivaka era la mascota oficial, aficionados mexicanos popularizaron imágenes de un "ajolote mundialista", personaje inspirado en el animal mexicano que aparecía usando sombrero y uniforme verde. Las ilustraciones circularon ampliamente en redes sociales durante el torneo y se transformaron en un símbolo humorístico entre seguidores latinoamericanos. Esto está sucediendo durante la fiebre de la Copa del Mundo de este año. De hecho, el gobierno de la Ciudad de México impulsó a un ajolote con penacho multicolor como mascota e ícono representativo de la capital para el Mundial 2026.
Expertos en cultura deportiva consideran que estas mascotas no oficiales representan una forma de apropiación popular del Mundial. El sociólogo deportivo David Goldblatt explicó en diversos análisis sobre cultura futbolística que los aficionados constantemente reinterpretan los símbolos oficiales para crear expresiones propias vinculadas a identidad, humor y pertenencia colectiva.
Algo similar ocurrió en Catar 2022. Aunque La’eeb fue presentada oficialmente por la FIFA como la mascota del torneo, miles de usuarios en redes sociales comenzaron a transformar su imagen en memes, caricaturas y versiones inspiradas en fantasmas, aves o personajes animados. El fenómeno mostró cómo internet aceleró la creación espontánea de símbolos alternativos alrededor del futbol.
Para especialistas en marketing deportivo, las mascotas creadas por aficionados reflejan el impacto cultural que tiene un Mundial más allá de los estadios. La profesora Ellis Cashmore, experta en cultura y deporte, ha señalado que los grandes eventos deportivos generan "íconos paralelos" nacidos de la imaginación colectiva, muchas veces más cercanos al público que las campañas institucionales.
Para esta Copa del Mundo se presentó oficialmente a Maple, un alce canadiense; Zayu, un jaguar mexicano; y Clutch, un águila estadounidense, como representantes de los tres países anfitriones.


