Las Copas del Mundo no solo han dejado goles memorables, títulos históricos y figuras legendarias. A lo largo de las décadas, varios futbolistas también marcaron tendencia por sus extravagantes estilos de cabello, convirtiendo sus peinados en parte de la cultura popular del futbol.
La propia FIFA ha recordado algunos de los looks más inolvidables en la historia de las Copas del Mundo. En una publicación especial titulada Cp"Coiffés comme jamais", el organismo recopiló cortes, crestas, melenas y estilos que llamaron la atención tanto como lo ocurrido dentro de la cancha.
Uno de los casos más recordados sigue siendo el de Ronaldo Nazário durante la Copa Mundial de la FIFA 2002. El delantero brasileño apareció con la cabeza completamente rapada, dejando únicamente un pequeño semicírculo de cabello en la parte frontal.
El corte se volvió tan famoso que millones de niños alrededor del mundo intentaron imitarlo. Años después, el propio Ronaldo explicó que el peinado tenía un objetivo específico: desviar la atención mediática sobre las lesiones que arrastraba antes del torneo. "Todos hablaban de mi lesión y dejaron de hacerlo para hablar del cabello", reveló el brasileño en declaraciones retomadas por "ESPN".
La estrategia terminó funcionando. Ronaldo anotó ocho goles en aquel Mundial y condujo a Brasil hacia su quinto campeonato mundial.
Otro de los estilos más reconocibles pertenece a Carlos Valderrama. Su enorme cabellera rubia y rizada se convirtió en símbolo de la selección colombiana durante Italia 1990 y Estados Unidos 1994. FIFA incluyó al exmediocampista cafetero entre los jugadores con los peinados más memorables en la historia de los Mundiales.
En Inglaterra, David Beckham revolucionó la imagen de los futbolistas modernos. Durante Corea-Japón 2002, el mediocampista apareció con peinados puntiagudos y estilos que rápidamente fueron imitados por aficionados alrededor del planeta. Su influencia trascendió el deporte y lo convirtió en un ícono global de moda y mercadotecnia.
El mediocampista japonés Kazuyuki Toda lució una cresta muy llamativa teñida de rojo brillante durante la Copa del Mundo 2002. Su estilo de juego aguerrido como mediocampista de contención y este peinado lo convirtieron en un ícono de los "looks" más recordados de aquel torneo.
El icónico peinado que el defensa nigeriano Taribo West lució en el Mundial de Francia 1998 consistía en una cabeza parcialmente rapada combinada con varias coletas (o rastas) teñidas de un color verde brillante.
Rodrigo Palacio lució una cabeza totalmente rapada a excepción de una pequeña y larga trenza que dejaba crecer en la parte de la nuca. Este particular estilo se convirtió en uno de los looks más recordados y excéntricos de la Copa del Mundo 2014.
También figuras como Neymar, con sus cambios constantes de look, o Cristiano Ronaldo, con cortes modernos y diseños especiales, mantuvieron viva la tradición de convertir el Mundial en una pasarela futbolística global.
Durante el Mundial de Catar 2022, el peinado de Nico Williams consistió en unos laterales rapados (con un degradado o fade) y la parte superior muy larga con rastas oscuras (algunas de ellas con las puntas decoloradas de rubio).


