Liderada por Edin Dzeko, Bosnia y Herzegovina inicia una nueva aventura mundialista este viernes frente a Canadá.
A sus 40 años, Edin Dzeko se prepara para disputar lo que podría ser el último Mundial de su carrera. El histórico delantero de Bosnia y Herzegovina, máximo goleador de la selección balcánica compartió una emotiva carta en la que recordó los obstáculos que ha enfrentado y envió un mensaje de esperanza a las nuevas generaciones.
El capitán bosnio llega a la Copa del Mundo de 2026 como el gran referente de una selección que logró una clasificación histórica tras superar a Italia en la repesca europea. La presencia de Dzeko representa mucho más que experiencia futbolística: simboliza la perseverancia de un jugador que creció en Sarajevo durante los años más difíciles de la guerra en Bosnia.
En su mensaje, el atacante destacó la importancia de no rendirse ante las dificultades y de mantener la fe en los sueños, incluso cuando parecen inalcanzables.
La carta, difundida a horas de su debut mundialista frente a Canadá (1 de la tarde, hora de Guatemala), tuvo una amplia repercusión entre aficionados y medios internacionales.
"Nada es imposible. Ni siquiera llevar a Bosnia y Herzegovina al Mundial", recuerda el delantero del Schalke 04 alemán en ese mensaje, según informa el portal deportivo "Sportklub"
"Juego para los niños y niñas de las calles de Sarajevo. Juego para todas las diferentes culturas y religiones que hacen hermoso a mi país", afirmó el delantero, que asegura que fracasarán quien quieren dividir al país, muy afectado aún por las tensiones étnicas entre musulmanes, croatas y serbios.
Edin Dzeko afronta el Mundial convertido en una leyenda de su país. Además de ser el máximo anotador histórico de Bosnia y Herzegovina, es uno de los pocos integrantes que permanecen de la selección que disputó el Mundial de Brasil 2014, la única participación mundialista de los bosnios hasta ahora.
La clasificación al Mundial 2026 tuvo un sabor especial. Bosnia sorprendió al eliminar a Italia en una dramática serie de repechaje y consiguió regresar a una Copa del Mundo doce años después de su debut mundialista. Durante ese camino, Edin Dzeko volvió a demostrar su vigencia con goles y actuaciones decisivas pese a haber cumplido cuatro décadas de vida.
El delantero, que ha militado en clubes como el Manchester City, Roma e Inter de Milán, se ha convertido en un símbolo del futbol bosnio. Su liderazgo será clave para una selección que combina experiencia y juventud en busca de superar la fase de grupos.


