El mandatario pidió a la selección jugar por "el pueblo brasileño" y por los niños que sueñan con ver a Brasil levantar su sexta Copa del Mundo.
A pocas horas del debut de Brasil en el Mundial 2026 frente a Marruecos, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, envió un mensaje de respaldo y exigencia a la selección nacional y a su entrenador, Carlo Ancelotti. A través de un video difundido en sus redes sociales, el mandatario apeló al compromiso, la entrega y el espíritu competitivo del equipo en su búsqueda del ansiado sexto título mundial.
Lula reconoció que el combinado actual no cuenta necesariamente con las máximas figuras del fútbol internacional, pero respaldó plenamente la elección realizada por el técnico italiano. "No tenemos la mejor selección del mundo, pero tenemos la mejor selección de Brasil. Es la que usted eligió", expresó el jefe de Estado. Asimismo, pidió que los jugadores afronten el torneo con determinación y sacrificio: "Además de jugar al fútbol, como ya saben, jueguen con un poco de alma".
Professor Carlo Ancelotti e jogadores da nossa querida Seleção Brasileira, o recado de hoje é para vocês.
— Lula (@LulaOficial) June 13, 2026
Começou a Copa do Mundo e agora é hora de jogar com raça, vontade, entrega e espírito de equipe. Futebol se ganha dentro das quatro linhas, com concentração, dedicação,... pic.twitter.com/oRU6fvoYLF
Brasil en busca del 'hexa'
Durante su intervención, el mandatario insistió en la importancia de la actitud dentro del terreno de juego y exhortó a los futbolistas a no rendirse ante la adversidad. "Cuando se caigan, levántense. Cuando se caigan, no se queden quejándose, levántense y vayan a quitarle el balón al adversario", afirmó. Con un tono enérgico y cercano al aficionado, también alentó a los jugadores a buscar el arco rival con mayor frecuencia: "Lo que vale es patear el balón a la portería del adversario y que entre. Siempre que puedan, ¡pateen! ¡Por el amor de Dios, pateen!".
El presidente también destacó el peso simbólico que tiene la selección para millones de brasileños, especialmente para las nuevas generaciones. "Dígales, Ancelotti, que necesitan jugar para el pueblo brasileño. Jugar para los adolescentes brasileños. Jugar para las niñas y los niños que tienen una expectativa muy grande de que nuestra selección conquiste el hexacampeonato", señaló.
Además, remarcó que el éxito en una Copa del Mundo depende de la unidad colectiva: "Lo que vale es la garra. Lo que vale es la cohesión del equipo, la unidad del equipo, la armonía del equipo".
El mensaje de Lula llega en un contexto político especial para Brasil, donde los años mundialistas coinciden con los años de elecciones presidenciales. Vestido con la camiseta de la selección, una prenda que en los últimos años adquirió una fuerte connotación política, el mandatario aprovechó la ocasión para reforzar un símbolo nacional que busca recuperar para todos los brasileños. Antes de despedirse, dejó clara su ambición para el torneo: "La Copa del Mundo no se disputa, ¡se gana! No vamos a ir para competir, tenemos que ir para ganar. Eso es lo que espero de nuestro equipo, lo espero de usted, Ancelotti. Un abrazo, buena suerte".


