Cuando parecía que nada podía detener al famoso pato Merlín, su familia reveló un inesperado episodio que sorprendió a miles de seguidores.
El pato Merlín, la inesperada sensación del Mundial 2026 en México, volvió a convertirse en tema de conversación. Lo anterior, luego de que su dueña revelara que el popular animal fue víctima de un robo que nadie imaginaba.
Durante una reciente aparición en la conferencia matutina de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la señora Karla, propietaria del ave, contó que Merlín fue despojado de los zapatos especiales que utilizaba para caminar por las calles de México. La noticia causó sorpresa entre los seguidores del pato, quien se convirtió en una de las imágenes más virales del Mundial 2026 gracias a sus apariciones con la camiseta de la selección mexicana y sus recorridos por el centro de la capital.
Según explicó su dueña, los zapatos cumplían una función muy importante, ya que protegían las delicadas membranas de sus patas del contacto constante con el pavimento. Tras el robo, la familia tuvo que improvisar y colocarle calcetines para evitar que sufriera lesiones mientras continúa acompañándolos en sus actividades diarias.
Lejos de mostrarse molesta por la fama repentina, Karla aseguró que la familia se siente agradecida por el cariño que la gente demuestra hacia Merlín. También destacó que el ave recibe cuidados especiales, incluyendo revisiones veterinarias periódicas y una alimentación balanceada diseñada específicamente para mantenerlo saludable.
La historia del Pato Merlín
La historia de Merlín comenzó mucho antes del Mundial 2026. De acuerdo con su familia, el pato ya había ganado popularidad en redes sociales por acompañarlos mientras vendían agua embotellada en el centro histórico de Ciudad de México. Sin embargo, su fama se disparó durante las celebraciones por el triunfo de México en el partido inaugural del torneo, convirtiéndose en una figura reconocida incluso fuera del país.
El fenómeno ha sido tan grande que la familia anunció que inició trámites para registrar legalmente la imagen de Merlín y proteger su identidad frente al creciente interés comercial que ha despertado.




