Mientras algunos aficionados defienden su derecho a jugar hasta que exista una sentencia, otros cuestionan que el futbolista participe en el Mundial 2026 mientras enfrenta graves acusaciones de violación y agresión sexual.
La presencia de Thomas Partey en el Mundial 2026 volvió a convertirse en uno de los temas más comentados fuera de las canchas. El mediocampista ghanés, que enfrenta siete cargos de violación y uno de agresión sexual en Reino Unido, reapareció con la selección africana en territorio estadounidense y provocó una avalancha de reacciones en redes sociales.
Durante el encuentro de Ghana en la fase de grupos, numerosos usuarios expresaron su sorpresa e indignación al ver al futbolista sobre el terreno de juego. Las críticas se multiplicaron especialmente porque Partey había sido noticia días antes tras ser excluido del debut de Ghana ante Panamá debido a problemas migratorios relacionados con su situación judicial.
Canadá le cerró las puertas
La controversia tomó fuerza después de que las autoridades canadienses rechazaran el visado del jugador, impidiéndole disputar el primer partido de Ghana en Toronto. La FIFA confirmó que el gobierno canadiense negó su ingreso y recordó que las decisiones migratorias corresponden exclusivamente a cada país anfitrión.
Posteriormente, una apelación de emergencia presentada por el entorno del futbolista también fue rechazada por la justicia canadiense. Según reportes internacionales, las autoridades consideraron que existían motivos suficientes para mantener la negativa de ingreso mientras el caso judicial sigue abierto.
Las acusaciones que enfrenta
El futbolista ghanés, actualmente vinculado al Villarreal de España tras su paso por el Arsenal inglés, enfrenta siete cargos de violación y uno de agresión sexual relacionados con denuncias presentadas por varias mujeres por hechos ocurridos entre 2020 y 2022. Partey ha negado todas las acusaciones y se ha declarado inocente en cada una de las comparecencias realizadas ante los tribunales británicos.
La justicia británica determinó que todas las acusaciones serán analizadas en un mismo proceso judicial, cuyo juicio está previsto para desarrollarse posteriormente.
Redes sociales reaccionan a su presencia
La reaparición del mediocampista con la camiseta de Ghana generó miles de comentarios en plataformas como X, Facebook e Instagram.
Muchos aficionados cuestionaron que el jugador continúe participando en una competencia de alcance mundial mientras enfrenta acusaciones tan graves. Algunos usuarios consideraron que su presencia envía un mensaje equivocado a las víctimas de violencia sexual y pidieron que la FIFA adopte medidas más estrictas en situaciones similares.
Sin embargo, también surgieron voces que defendieron al futbolista argumentando que todavía no existe una condena judicial en su contra y que, bajo el principio de presunción de inocencia, tiene derecho a continuar ejerciendo su profesión hasta que se emita una sentencia definitiva.
Un debate que trasciende el fútbol
El caso de Thomas Partey ha abierto nuevamente el debate sobre cómo deben actuar las federaciones deportivas y los organismos internacionales cuando un atleta enfrenta procesos judiciales por delitos graves.
Mientras algunas organizaciones consideran que debe prevalecer la presunción de inocencia, otras sostienen que la imagen del deporte y la protección de las posibles víctimas justifican medidas preventivas hasta que los tribunales resuelvan cada caso.
Por ahora, Partey continúa formando parte de la convocatoria de Ghana para los partidos disputados en Estados Unidos, donde sí obtuvo autorización para ingresar al país. Su situación, sin embargo, sigue siendo una de las historias más controvertidas del Mundial 2026 y promete seguir generando discusión dentro y fuera de los estadios.




