La Canarinha, que llega como líder del Grupo C, pero con los mismos puntos que Marruecos, está obligada a cerrar con victoria ante una Escocia que aún sueña con avanzar.
La selección de Brasil afronta este miércoles un duelo decisivo ante Escocia con el objetivo de asegurar el liderato del Grupo C del Mundial, en una última jornada marcada por la incertidumbre en la parte alta de la clasificación y por la ausencia de Raphinha.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti llega a la fecha final como líder del grupo con cuatro puntos y una diferencia de goles de +3, apenas por encima de Marruecos, que suma los mismos puntos, pero con +1 y enfrentará a Haití, ya eliminada, en paralelo.
Aunque el escenario favorece a los sudamericanos, Brasil no puede permitirse tropiezos ante una Escocia que aún mantiene opciones matemáticas de terminar primera de grupo.
El partido se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami, un escenario donde Brasil no jugaba desde 2019, mientras que para Escocia será un terreno completamente desconocido.
La Canarinha llega con sensaciones mixtas tras su victoria 3-0 ante Haití, encuentro que dejó como principal preocupación la lesión de Raphinha, quien estará fuera del torneo al menos hasta una hipotética fase de octavos.
Ante esta baja, Ancelotti maneja alternativas en ataque como Gabriel Martinelli o incluso la posible participación de Neymar, ya recuperado de su lesión y disponible para el encuentro, lo que podría suponer su debut en el torneo.
Brasil ha mostrado irregularidad en su rendimiento durante la fase de grupos, alternando tramos de dominio con bajones en intensidad, como ocurrió tras el empate ante Marruecos y la segunda mitad del triunfo ante Haití.
En el otro lado, Escocia llega con necesidades y dudas. El conjunto europeo apenas ha mostrado capacidad ofensiva en el torneo, tras la derrota ante Marruecos y la victoria ajustada frente a Haití.
Los escoceses necesitan sumar para aspirar, al menos, a la clasificación como uno de los mejores terceros, aunque una derrota podría complicar seriamente sus opciones dependiendo de otros resultados y la diferencia de goles.
El equipo dirigido por su cuerpo técnico también arrastra problemas físicos, con jugadores como Aaron Hickey, Scott McKenna y Lewis Ferguson en duda.
El historial tampoco juega a favor de los europeos: Escocia nunca ha vencido a Brasil en diez enfrentamientos, y el antecedente más recordado en Mundial data de Francia 1998, cuando los brasileños se impusieron por 2-1. Con información de EFE




