El capitán de Argelia firmó dos goles y una asistencia en el vibrante empate 3-3 ante Austria y lideró la clasificación a los dieciseisavos de final en una actuación consagratoria.
"Me perdí dos Mundiales, pero moveremos montañas para clasificarnos". Aquella frase de Riyad Mahrez terminó definiendo una noche que quedará grabada en la historia de Argelia en el Mundial 2026.
En Kansas City, ante Austria, el capitán argelino convirtió su promesa en una actuación determinante: dos goles, una asistencia y liderazgo absoluto en un empate 3-3 que aseguró la clasificación de su selección a los dieciseisavos de final.
El partido fue una montaña rusa desde el inicio. Argelia volvió a mostrar carácter en un escenario adverso, con dos remontadas en contra que pusieron a prueba su capacidad de respuesta, pero el equipo africano resistió y encontró soluciones en los momentos más críticos.
Mahrez fue el eje de todo. Participó en la jugada del primer gol, anotó el segundo con un zurdazo ajustado al poste izquierdo y cerró su doblete con un remate cruzado tras un gran desmarque que desató la euforia de su equipo.
"Estoy muy feliz, realmente muy feliz. Es un momento muy importante", dijo el futbolista tras el encuentro. "Lo más importante es que el equipo haya pasado a la siguiente ronda", expresó.
Más allá de los goles, la actuación del capitán fue un punto de referencia para sus compañeros. Rafik Belghali, uno de los protagonistas del encuentro, destacó su influencia dentro y fuera del campo.
"Riyad me ayuda muchísimo. Antes era mi ídolo", confesó. "Es un jugador que puede cambiar partidos", aseveró.
El entrenador Vladimir Petkovic también subrayó su importancia, no solo por su rendimiento ofensivo, sino por su capacidad para sostener al equipo durante los 90 minutos en un partido de máxima exigencia.
Mahrez llega a este Mundial con una carrera repleta de títulos, Premier League, Champions League y la Copa Africana de Naciones, pero con una cuenta pendiente: ser protagonista en una Copa del Mundo. Desde su debut en 2014, su historia mundialista había estado marcada por ausencias y oportunidades limitadas.
En esta ocasión, la historia fue distinta. No solo completó el partido: lo dominó. Con su actuación, Argelia selló el pase a la siguiente ronda y su capitán firmó la noche que llevaba años persiguiendo.
"Esto es futbol", resumió Mahrez con serenidad. Y en esa frase quedó condensado todo: la espera, la promesa y la redención.
Ahora, Argelia y Mahrez van por más. En los dieciseisavos de final se medirán ante Suiza en un duelo programado para el jueves 2 de julio a las 21 horas (de Guatemala), con la ilusión de seguir prolongando una historia que acaba de renacer en el escenario mundialista.




