Las altas temperaturas en Estados Unidos vuelven a encender las alarmas y el Francia-Paraguay podría convertirse en uno de los partidos más calurosos en la historia de la Copa del Mundo.
El Mundial 2026 no solo está dejando emociones dentro del terreno de juego. El calor, debido a las altas temperaturas registradas en varias sedes de Estados Unidos, se ha convertido en otro de los grandes protagonistas del torneo y este sábado podrían alcanzar uno de sus puntos más críticos durante el partido entre Francia y Paraguay por los octavos de final.
Filadelfia amaneció bajo una intensa ola de calor, con temperaturas cercanas a los 38 grados Celsius y una sensación térmica aún mayor. Las condiciones meteorológicas han obligado a reforzar las recomendaciones para futbolistas, aficionados y personal de apoyo, ante el riesgo de golpes de calor y deshidratación.
En redes sociales comenzaron a circular imágenes tomadas con cámaras térmicas que muestran una temperatura superficial del césped superior a los 60 grados Celsius. Aunque esa cifra no ha sido confirmada oficialmente por la FIFA ni por las autoridades meteorológicas, las imágenes reavivaron el debate sobre las condiciones en las que se disputa el torneo.
Desde el inicio del Mundial, jugadores, entrenadores y especialistas han advertido que el calor puede convertirse en un factor determinante en el rendimiento físico de los equipos. La FIFA ha aplicado pausas de hidratación en varios encuentros cuando las condiciones climáticas así lo han requerido.
El Francia-Paraguay apunta a ser uno de los partidos con mayor exigencia climática de la historia de los Mundiales, un desafío adicional para dos selecciones que buscarán el boleto a los cuartos de final en medio de temperaturas extremas.
La organización del torneo ha insistido en que se siguen los protocolos médicos establecidos y mantiene un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas.
El clima se ha convertido en un protagonista más del Paraguay-Francia. Además de las altas temperaturas, las autoridades emitieron una alerta por posibles tormentas eléctricas, por lo que la FIFA y los organizadores mantienen un monitoreo constante de las condiciones meteorológicas para actuar en caso de ser necesario.





