Nota de EU89.7
El tiburón de 400 años que aún vive

Era el tiempo de Cervantes y Shakespeare. El reino de España se extendía por todo el mundo. Nadie lo supo, pero en ese tiempo nacía en el mar una hembra de tiburón boreal. Un tiburón de 400 años  que aún vive, y sigue surcando las aguas de Groenlandia.

Era el tiempo de Cervantes y Shakespeare. El reino de España se extendía por todo el mundo. Nadie lo supo, pero en ese tiempo nacía en el mar una hembra de tiburón boreal. Un tiburón de 400 años  que aún vive, y sigue surcando las aguas de Groenlandia.

Es el vertebrado más longevo que haya existido. Han sido los expertos de la Universidad de Copenhague quienes determinaron su edad. Utilizando la datación por radiocarbono, calcularon la edad de esta anciana dama del mar. El estudio fue publicado en la revista Science.

Los tiburones de Groenlandia son unas bestias inmensas que pueden alcanzar una longitud de 6 metros de largo.

Se encuentran, nadando muy lentamente en las aguas del norte del océano Atlántico, y del glacial Ártico, cerca de Groenlandia e Islandia (de allí su nombre).

Con este lento ritmo de vida, y una tasa de crecimiento bastante relajada, siempre se pensó que estas criaturas podían vivir muchos años. Pero hasta ahora no había sido posible determinar su edad.

El crecimiento ralentizado es una de las formas de lograr esa expectativa de vida. Según el trabajo, estos peces no alcanzan la madurez sexual hasta los 150 años.

La tiburona más veterana del grupo alcanzó la edad adulta en la época de la Revolución Francesa. Algunas de estas especies de tiburón, como el blanco, tienen un tejido calcificado que puede usarse para saber cuánto tiempo llevan de vida. El equipo encontró una forma ingeniosa de determinar la edad. «El lente del ojo del tiburón está compuesto de un material especializado que contiene proteínas metabólicamente inerte».

Debido a que la datación por carbono no produce fechas exactas, se cree que pudo haber nacido entre el 1501 y el 1744, pero su fecha más probable es a principios del siglo XVII.

Tras sobrevivir a siglos de guerras, revoluciones y transformaciones en el mundo, la mayoría de los 28 tiburones estudiados murieron tras ser atrapados por redes de pesca.