Una oportunidad laboral fue anunciada para Rigoberto y Daniel Choc Toz, quienes fueron detenidos el pasado fin de semana por su presunta implicación en el crimen contra el abogado Juan Francisco Solórzano Foppa, pero que fueron liberados por orden judicial tras no presentarse los indicios suficientes para respaldar los señalamientos en su contra.
El alcalde municipal de Senahú, departamento de Alta Verapaz, Rolando Maquin Caal, anunció en un acto público este martes, 20 de octubre, que se estaría brindando un apoyo económico y empleo a los hermanos. De esta manera, podrán permanecer en su comunidad y no tendrían que volver a trasladarse a la Ciudad de Guatemala en busca de opciones para poder llevar el sustento a sus familias.
Según indicó el jefe edil, los hermanos ya forman parte de la nómina de empleados municipales. Además, como apoyo inicial, se les hizo entrega de un cheque a cada uno. El monto no fue revelado por la comuna, aunque medios locales mencionaron una cifra de aproximadamente Q1 mil 500.
"Es una acción que busca respaldar a los jóvenes en su reintegración tras lo ocurrido", expresó Maquin Caal al entregar este aporte y notificar sobre la opción laboral que se les estaba otorgando.
Sin indicios suficientes para vincularlos con doble crimen
Un juzgado ordenó el pasado domingo la liberación de Rigoberto y Daniel Choc Toz, acusados por el asesinato del conocido exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa y del exjudoca Gustavo Aguilar Gamarro.
El ataque armado ocurrido en un campo de fútbol a pocos kilómetros del centro de la capital del país ha conmocionado a la población guatemalteca, principalmente por la relevancia del abogado dentro de la escena política y por su lucha contra la corrupción.
"Quedan libres por falta de mérito", detalló a periodistas el abogado Karlos de León, tras la primera declaración de los sindicados, los hermanos de 30 y 28 años. Esto significa que no se comprobaron los indicios en su contra dentro de este caso que se mantiene "bajo reserva" (sin la posibilidad de divulgarse datos públicos).
Los jóvenes fueron arrestados en otro sector alejado al lugar del asesinato con una presunta arma en su poder y desde su captura mantuvieron su inocencia, argumentando que se dedican a la entrega de comida a domicilio.
La Policía Nacional Civil guatemalteca había asegurado que ambos eran los responsables del crimen, perpetrado en contra del exfiscal anticorrupción.




