El Arrowhead Stadium, inaugurado en 1972, es el segundo estadio más antiguo del Mundial 2026, solo detrás del Estadio Azteca, y destaca por su atmósfera ensordecedora.
El Arrowhead Stadium, conocido comercialmente como GEHA Field at Arrowhead Stadium, es uno de los recintos deportivos más emblemáticos de Estados Unidos y será sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Ubicado en Kansas City, Misuri, forma parte del Truman Sports Complex y es hogar de los Kansas City Chiefs desde 1972. Precisamente, su inauguración el 12 de agosto de ese año lo convierte en uno de los estadios más históricos del torneo, siendo el segundo más antiguo del Mundial 2026, solo por detrás del Estadio Azteca.
El estadio comenzó a construirse en 1968 y abrió sus puertas con una capacidad que hoy ronda los 76 mil espectadores, posicionándose como uno de los recintos más grandes de la NFL. Su propietario es la Jackson County Sports Complex Authority, mientras que su operación ha estado ligada históricamente a los Chiefs. A lo largo de su historia ha sido objeto de múltiples renovaciones, destacando la gran modernización realizada entre 2007 y 2010, que permitió mantener su vigencia en la élite deportiva pese al paso del tiempo.
Arrowhead Stadium, sede del Mundial 2026
Más allá del fútbol americano, el Arrowhead ha sido escenario de importantes eventos deportivos y culturales. Ha albergado partidos internacionales de fútbol, incluyendo encuentros de las selecciones de Estados Unidos, así como partidos de clubes durante la etapa del Kansas City Wizards en la MLS. Para el Mundial 2026, se espera que reciba varios encuentros, incluidos duelos de eliminación directa, consolidándose como uno de los epicentros del torneo.
Entre sus curiosidades, el Arrowhead Stadium es reconocido mundialmente por su atmósfera, considerada una de las más intensas del deporte. De hecho, ostenta un récord Guinness por registrar uno de los niveles de ruido más altos en un estadio, superando los 142 decibelios. Este ambiente, sumado a su historia, su arquitectura abierta y su arraigo con la afición, lo convierten en un escenario icónico que combinará tradición y modernidad durante la Copa del Mundo de 2026.


