Las reservas caen por restricciones de visado, altos costos y cancelaciones de la FIFA, frenando la demanda internacional.
La antesala del Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, empieza a mostrar señales inesperadas en uno de sus pilares económicos: la industria hotelera. A pesar de la magnitud del torneo y de las proyecciones optimistas iniciales, un informe de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento revela que el 80% de los hoteleros en ciudades sede estadounidenses reporta reservas por debajo de lo previsto, dibujando un panorama más complejo de cara al evento.
El estudio, basado en encuestas realizadas en once mercados clave como Los Ángeles, Nueva York, Dallas y Miami, identifica múltiples factores que han frenado la demanda. Entre ellos destacan las restricciones de visado, las tensiones geopolíticas y el incremento de los costos de viaje. Estos elementos han impactado especialmente en el turismo internacional, que históricamente ha sido uno de los motores principales durante las Copas del Mundo. Como consecuencia, el flujo de visitantes nacionales está superando al de los viajeros extranjeros, alterando las previsiones del sector.
Complicaciones para el Mundial 2026
Otro aspecto determinante ha sido la liberación de bloques de habitaciones previamente reservados por la FIFA. Cerca de la mitad de los hoteles encuestados reportó cancelaciones o ajustes en estas reservas, lo que inicialmente generó una percepción inflada de la demanda que luego se corrigió bruscamente. A esto se suman políticas locales y estatales implementadas a última hora que han elevado los costos, afectando tanto a los turistas como a los propios establecimientos, muchos de los cuales han optado por replantear inversiones vinculadas al torneo.
Sin embargo, el escenario no es uniforme. Ciudades como Atlanta y Miami muestran un comportamiento más favorable, impulsado por factores como la instalación de campamentos base de selecciones y una sólida conectividad aérea. Aun así, la presidenta de la AHLA, Rosanna Maietta, advierte que para capitalizar plenamente el potencial del Mundial será clave garantizar una experiencia accesible y fluida para los viajeros internacionales. En ese sentido, reducir barreras de entrada y evitar aumentos innecesarios en los costos podría marcar la diferencia entre un evento exitoso y una oportunidad desaprovechada para el sector hotelero.


