Muchos creen que el campeón guarda la copa para siempre, pero la FIFA tiene una regla que cambia toda la historia.
La obtención de la Copa del Mundo representa la cima del fútbol para cualquier selección nacional. Sin embargo, una de las dudas más frecuentes entre los aficionados surge después de la celebración: ¿el país campeón se queda para siempre con el trofeo original? La respuesta es no. Aunque los jugadores levantan la copa auténtica durante la premiación, la FIFA mantiene la propiedad del trofeo y únicamente lo presta temporalmente al campeón.
La historia cambió en 1970, cuando Brasil conquistó su tercer título mundial en Copa Mundial de la FIFA 1970. Gracias a esa hazaña, la selección sudamericana obtuvo el derecho de conservar definitivamente la antigua Copa Jules Rimet. A raíz de ello, la FIFA decidió crear un nuevo trofeo para la décima edición de la Copa Mundial, celebrada en Copa Mundial de la FIFA 1974. Desde entonces, el reglamento cambió de manera definitiva.
¿Por qué el país campeón no se queda con el trofeo de la Copa del Mundo?
La FIFA establece claramente que ningún país puede quedarse en propiedad con el trofeo actual de la Copa Mundial. La copa original permanece bajo resguardo de la institución y habitualmente se encuentra en Zúrich, sede del máximo organismo del fútbol mundial. Eso sí, la federación campeona puede conservar el trofeo auténtico durante algunos días para celebraciones y actos oficiales, antes de devolverlo a la FIFA.
Posteriormente, el campeón recibe una réplica oficial que sí puede conservar de manera permanente. Incluso algunas federaciones elaboran copias adicionales para exhibiciones o museos, como ocurrió con España tras conquistar el título en Sudáfrica 2010. Además, durante el sorteo del siguiente Mundial, el entrenador o representante del último campeón entrega simbólicamente una réplica del trofeo al nuevo país organizador, mientras que la copa original continúa bajo custodia exclusiva de la FIFA.


